NUEVA YORK.— Todavía no ha terminado la temporada regular de las Grandes Ligas de 2026, pero los Mets de Nueva York ya comenzaron a pasar la página y a pensar en el 2027, una señal clara de que la organización entiende que sus posibilidades de alcanzar la postemporada son prácticamente inexistentes.
El anuncio llegó el viernes 4 de septiembre, cuando los Mets dieron a conocer oficialmente su calendario de los entrenamientos de primavera de 2027. El equipo abrirá la Liga de la Toronja el viernes 19 de febrero frente a los Marlins de Miami en Clover Park, en Port St. Lucie, Florida.

La programación contempla 30 partidos de preparación, 15 de ellos como locales en Port St. Lucie. Los Mets enfrentarán siete veces a los Astros de Houston y a los Marlins; seis veces a los Nacionales de Washington y los Cardenales de San Luis; y dos veces a los Bravos de Atlanta y los Mellizos de Minnesota.
El anuncio adquiere un significado especial porque llega cuando todavía quedan tres semanas de temporada regular. Al cierre de los partidos del domingo 6 de septiembre, los Mets ocupaban el último lugar de la División Este de la Liga Nacional con récord de 65-78, porcentaje de .455 y 20 juegos por debajo de los Bravos de Atlanta.
Atlanta, en cambio, encabeza la división con 85-58, seguido por Filadelfia con 80-63. Miami aparece tercero con 72-72 y Washington cuarto con 67-77, mientras Nueva York cierra el grupo con sus 65 victorias.
La diferencia con Atlanta es considerable. Los Bravos tienen 20 victorias más que los Mets y marchan con una ventaja de cinco juegos sobre los Phillies en la lucha por el Este de la Liga Nacional. Atlanta llegó a ese puesto después de derrotar el domingo 5-4 a Filadelfia, resultado que dejó su récord en 85-58.
Más preocupante para Nueva York es la carrera por el comodín. Los Mets están a 10.5 juegos del último puesto de Wild Card, una distancia muy difícil de remontar con solamente 19 partidos pendientes. La situación explica por qué la atención de la organización comienza a concentrarse en evaluar jugadores y construir el equipo que saldrá al terreno en 2027.
La victoria del domingo sobre San Francisco, 4-2, permitió a los Mets mejorar a 65-78, pero fue apenas un pequeño respiro dentro de una campaña decepcionante. Bo Bichette conectó un cuadrangular de tres carreras en la octava entrada para darle vuelta al marcador, mientras el equipo consiguió su sexta victoria en sus últimas 10 series.

Así, mientras Atlanta y Filadelfia protagonizan una intensa batalla por la supremacía del Este de la Liga Nacional, los Mets tienen una misión diferente: utilizar las últimas semanas para determinar cuáles jugadores pueden formar parte del proyecto del próximo año.
El propio panorama interno del club refleja ese cambio de enfoque. Los Mets están dando oportunidades a jóvenes como Jonah Tong, Christian Scott, Nolan McLean y otros jugadores que necesitan demostrar que pueden ser piezas importantes en el futuro. La organización también tiene decisiones pendientes alrededor de jugadores como Mark Vientos y Brett Baty.
La situación resulta particularmente llamativa por las expectativas que existían sobre los Mets al comenzar la temporada. El equipo contaba con una nómina importante y figuras de primer nivel, entre ellas Juan Soto, pero terminó fuera de la pelea por la división y prácticamente fuera de la lucha por la postemporada.

Ahora, mientras el calendario de 2026 se acerca a su final, el calendario de 2027 ya está sobre la mesa. El primer compromiso será el 19 de febrero contra Miami, y a partir de ahí comenzará una nueva oportunidad para una organización que tendrá que utilizar los próximos meses para corregir errores, evaluar su plantilla y definir qué piezas deben permanecer para intentar regresar a octubre.
Los Mets todavía tienen partidos por jugar en 2026, pero la realidad competitiva indica que su temporada ya entró en una etapa diferente. Mientras otros equipos pelean por llegar a octubre, Nueva York comienza a preparar desde septiembre la temporada que viene.









