Antes de dar paso a este escrito, quiero dar mis más sinceras condolencias a las familias de todos aquellos que perdieron la vida en la tragedia ocurrida el pasado martes 8, de abril, en el club nocturno Jet Set, en Santo Domingo, República Dominicana.
En esa fatídica madrugada, cientos de personas, incluyendo varias figuras deportivas, entre las que se encontraban los exgrandesligas Octavio Dotel y Tony Blanco, y Nelsy Cruz, hermana del también exgrandesligas Nelson Cruz, disfrutaban una noche amena con el popular cantante de merengue Rubby Pérez en tarima, cuando el techo de la famosa discoteca se vino abajo, matando a más de 230 personas e hiriendo a más de 150. Como todos saben, allí perecieron precisamente Dotel, Blanco, Nelsy Cruz y el propio Rubby.
Es una tragedia que enluta a toda una nación y que durará mucho tiempo en sanar las heridas. Paz a los restos de todos los fallecidos.
Entrando en materia, los Mets ganan y ganan, pero no precisamente por su cuerpo de pitchers abridores ni su bateo. Su cuerpo de relevistas lo han mantenido a flote y con creces.
El equipo de Queens, presentaba marca de 11-5 hasta el momento del artículo, llegando, incluso, a la cima de la División Este de la Liga Nacional, esto, luego de un comienzo dubitativo.
Pongamos esto en contexto.
Los Mets presentan un paupérrimo bateo colectivo de .214 y un pobre average de Slugging de .367 (lugar 19) en esos primeros 16 juegos de la joven campaña. Además, son decimoquinto en carreras anotadas por partido, con un promedio de 4.13. Pero las cosas no se quedan ahí, ya que son vigésimos primeros en jonrones conectados (13), todo hasta el momento de la nota, y son vigésimos terceros en porcentaje de embase con .300.
Lo que más preocupa, por lo menos a los fanáticos es que, después de recibir el contrato más lucrativo de la historia, el jardinero dominicano Juan Soto apenas batea para .250 (14 hits en 54 turnos), solo ha conectado 2 jonrones y ha producido tan solo 6 vueltas. Estos números, obviamente, no son los adecuados para la clase de jugador que es, mucho menos por llegar al Citi Field con todos esos 765 millones.
Pero Soto no es la única estrella del equipo que arrastra el bate. El campocorto puertorriqueño Francisco batea para .220, un solo jonrón y 6 remolcadas; el jardinero izquierdo Brandon Nimmo batean para .220, 4 jonrones y 9 producidas; y el tercera base de origen dominicano Mark Vientos está mucho pero, presentando promedio de .138, cero cuadrangulares y solo 4 empujadas. Entre estos tres peloteros hay 36 ponches combinados: Nimmo y Vientos 13 cada uno, y Lindor 10.
El único que se salva de las malas calificaciones ofensivas es el primera base, verdadera estrella y cara del equipo, Pete Alonso, quien tiene promedio de bateo de .345, con 4 vuelacercas y 19 carreras empujadas hasta el momento. Lo curioso es que los Mets regatearon el contrato del “Oso Polar”, dándole apenas un contrato de 2 temporadas por 54 millones de dólares, una verdadera miseria para un jugador de su calibre y teniendo en cuenta lo que le dieron a Soto, que nunca había conectado 40 jonrones hasta la temporada pasada.
Repito, Soto es un jugadorazo, pero no tiene mejores números en su carrera que Alonso, por lo menos no hasta ahora.
En cuanto al pitcheo, los Mets tienen notas positivas y negativas.
Las positivas son que colectivamente su pitcheo lidera las Grandes Ligas con promedio de efectividad de 2.22, pero más que nada es gracias a su cuerpo de relevistas, que está ranqueado primero con promedio de efectividad de 1.27. Mientras su pitcheo abridor tiene promedio de efectividad de 2.42, y un promedio de forzar rodados de 50.9, segundos en ambas ligas. Hasta aquí vamos bien
Los puntos negativos, es que en promedio los abridores apenas superan las 5 entradas lanzadas por partido, forzando al cuerpo de relevista entrar antes de tiempo y elevar la carga de trabajo.
Hasta el momento, el japonés Kodai Senga es el que más lejos ha llegado en un partido, lanzando 7 entradas (7 innings el domingo 13 de abril). El serpentinero nipón tiene 2 ganados-empatado con Tylor Megill- y lidera el equipo con efectividad de 1.06. Por su parte, el ex relevista y ahora abridor, Clay Holmes, ha abanicado a 28 contrarios.
Hay que admitir que, a pesar de estas luces y sombras, los Mets han podido navegar las turbulentas aguas y tienen el control del barco, por el momento.









