Dice un dicho que “el dinero no compra la Felicidad”.
Bueno, eso depende de las circunstancias.
Y en los deportes hay otro que dice “el dinero no siempre compra campeonatos”.
Ésta sí es relativamente cierta.
Y más viendo cómo en los últimos años en el béisbol de Grandes Ligas equipos de baja nómina han hecho quedar en ridículo a los clubes grandes,
Echemos un vistazo a la temporada regular del 2023.
Cuatro equipos hicieron más con menos, que conjuntos que se gastaron una millonada en jugadores y que se suponía estarían compitiendo para levantar el trofeo de campeón de la Serie Mundial.
Los Orioles de Baltimore, Rays de Tampa Bay, Marlins de Miami y Diamodbaks de Arizona se las arreglaron para tener temporadas exitosas, a pesar de contar con poco dinero en sus arcas.
Por ejemplo, Baltimore tiene una nómina de 71 millones de dólares (lugar 28), y aún así ganó la División Este de la Liga Americana, muy por delante de los Yankees de Nueva York, que tiene la segunda nómina más cara de todo el béisbol ($279,03,151 millones), de los Azulejos de Toronto, con la novena nómina más alta ($213,630,885 millones) -se clasificaron como tercer comodín (89-730-, y de los Medias Rojas de Boston, con la decimotercera nómina más cara ($181,426,796 millones.
Todos estos equipos compiten en la misma división, pero Baltimore la ganó con marca de 101-61, 12 juegos por enciam de Toronto, que sí clasifico a playoffs, pero como segundo comodín; 19 juegos por encima de los Yankees (penúltimos) y 23 juegos por encima de los Medias Rojas (últimos).
¡Una diferencia bestial!
Mientras que los Rays, que también juegan en la misma división que los equipos antes mencionados, tiene la cuarta menor nómina del juego, la vigésimo séptima en total (79,354,272 millones, y aun así se las arregló para llegar a postemporada como primer comodín (99-63), quinta vez seguida y novena en 26 años de existencia como franquicia. Tampa, incluso lideró la división a su antojo durante la primera mitad de la temporada regular, antes que los Orioles lo alcanzara y luego levantaran vuelo hasta la cima.
El tercer equipo en cuestión son los Marlins de Miami qué, contrario a su contraparte del estado de Florida (Rays), sí saben lo que es ganar la Serie Mundial -y por partida doble (1997 y 2003)-, aunque hayan participado menos en los juegos de octubre (3 veces).
Miami cuenta con la novena nómina más baja, vigésima segunda en total ($101,435,809), y lograron sorprender a equipos más poderosos para asegurarse un lugar en postemporada como segundo comodín de la Liga Nacional, por encima de novenas como los Mets de Nueva York, que poseen la nómina más alta de Grandes Ligas ($343, 605,067), y que se adueñaron del pasado mercado de invierno contratando a jugadores como Justin Verlander ($86 millones) y Kodai Senga ($75 millones y, a pesar de todo ese despilfarro de dinero ($446 millones, con impuestos incluídos en 2023), terminaron penúltimos en su división con marca de 74-87, a 29 juegos del primer lugar y 20 de los Marlins. Es decir, se gastaron básicamente 444 millones de dólares para obtener 74 victorias. ¡Una barbaridad!
Mientras que los Diamondbacks entran como cuarto equipo con nómina relativamente baja en esta lista ($117,407, 651 millones). El equipo de la División Oeste del viejo circuito, con un jugadores jóvenes y atléticos, lograron su lugar en los playoffs como tercer comodín (84-78), dejando fuera a los Padres de San Diego, que cuenta con la tercera nómina más alta ($253,795,688).
También superaron a los Gigantes de San Francisco (lugar 11 en nómina con $187,398,165 millones), y a los Rockies de Colorado (lugar 12 en nómina con $170,026,607 millones).
Pero claro, hay excepciones a las reglas, y algunos ricachones del béisbol sí que cumplieron las expectativas.
Podemos citar a los Dodgers de Los Ángeles, que son el sexto equipo con más gastos ($238, 778,296 millones), y que ganaron la División Oeste de la Nacional (100-62). También a los actuales campeones de la Serie Mundial, los Astros de Houston, que son los séptimos más gastadores ($236,707,748 millones) pero que compensaron ganado su división, aunque en el último partido de la temporada regular, y defenderán su título.
Mención especial para los Rangers de Texas, cuarta nómina más alta ($247,332, 754), y Filis de Filadelfía, quinta nómina más alta ($245,119, 295 millones), que avanzaron como comodines en sus respectivas ligas; Mellizos de Minnesota (lugar 16-$155,504,540 millones) y Cerveceros de Milwaukee (lugar 19-$124,838,345 millones), que ganaron la División Central en la Liga Americana y Nacional, respectivamente.
Como pueden ver, no todo el tiempo el dinero hace magia para cumplir con las espectativas de los fanatícos y los objetivos de las organizaciones. Hay que tener también jugadores capaces de adaptarse a las circunstacias, y un personal con visión, especialmente el gerente general, que al final es quien gasta el dinero del dueño del equipo y, por su puesto, un mánager que entienda el juego al dedillo.
A mí solo me resta desearles suerte a los equipos ganadores, y los perderores y derrochadores que inviertan mejor su plata.









