YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- Los Yankees de Nueva York iniciaron la temporada de manera implacable manteniéndose en el liderato de la primera posición en la división este de la Liga Americana a su vez consiguiendo obtener uno de los mejores records en toda la liga durante la primera mitad de la temporada. Los una vez invencibles Yankees están pasando por un mal momento ofensivo, han perdido las últimas cinco series consecutivas y han tenido dificultades para poner carreras en la pizarra.
El trabajo de los lanzadores ha sido decente pero la ofensiva ha perdido el factor atemorizante. La alineación ha sufrido la pérdida de jugadores como Giancarlo Stanton, Anthony Rizzo, DJ LeMahieu, quienes han perdido varios partidos cada uno desde el inicio de la segunda mitad debido a lesiones.
Con la lesión que sacó al toletero Matt Carpenter de circulación por las próximas semanas los bombarderos tuvieron que hacer ajustes en el roster activo buscando una chispa que pueda re-incendiar la ofensiva de los Yankees. Uno de estos movimientos fue la llamada a Grandes Ligas el jugador de cuadro Oswaldo Cabrera.
El prospecto se mostró emocionado por la tan esperada promoción. Sin creer que por fin estaba pisando un terreno de Grandes Ligas como siempre lo soñó cuando estaba creciendo en su natal Venezuela.
“Muchísimos sentimientos en este momento. Es algo increíble, no se puede ni siquiera describir lo que uno siente, lo que uno soñó. Estar en el Yankee Stadium, desde que uno era chiquito jugando la vitilla, la chapita en Venezuela, este es el escenario que uno quería y estamos aquí”, dijo.
Aunque sabe que ha llegado al equipo en un momento donde están pasando por mas bajas que altas, el jugador sabe que la clave para poder ser exitoso en el juego es tratar de evitar autopresionarse y seguir jugando el béisbol que ha estado toda la temporada en triple-A, lo que le llevó a ser llamada a Las Mayores.
Cabrera quien se enteró de su promoción a Grandes Ligas luego de una gran victoria triple-A donde su equipo logró remontarse de una déficit de 0-9 ha ganar el partido 9-10, no pudo contener las lágrimas al llamar a sus padres para poder darle la noticia de que, el sueño por el cual había luchado toda su vida finalmente se haría realidad.
“Cuando vi a mi madre en la pantalla, no me salieron las palabras y empecé a llorar y ellos ahí se dieron cuenta de que lo había logrado. Fue un momento único.”, expresó.
Sus padres quienes se encontraban en Wichita, Kansas, visitaron a Leobaldo Cabrera, hermano mayor de Oswaldo. quien juega para los Mellizos de Minnesota, en el momento de recibir la noticia, no dudaron en comprar el pasaje de vuelo para estar presentes en el primer partido de Grandes Ligas de su hijo.
Sin poder contener las emociones que se apoderaban de él previo al partido, Cabrera solo tenía algo por seguro. Que en el momento en que entrará al terreno de juego, su entrega seria completa.
“Ya vere como me siento en ese momento porque ahora mismo siento demasiada felicidad, siento que es un sueño pero a la misma vez se que tengo que jugar y en el momento del juego no se que va a pasar, pero estoy cien por ciento seguro de que voy a dar lo mejor de mí”, comentó.
Se sintió feliz al recibir un buen recibimiento de parte de sus nuevos compañeros, quienes desde el momento en el que arribó le brindaron buenos consejos. Destacando el recibimiento de parte del lanzador Luis Severino, con el que sostiene una amistad desde años atrás y fue quien lo recibió en la puerta.
Sabe que el tan solo llegar a Grandes Ligas es un gran logro, más no lo da por sentado, reconociendo que el trabajo duro tiene que continuar ya que el llegar es más fácil que mantenerse.
“Hace un dia estaba trabajando para llegar, ya hoy estoy aquí. Ahora el trabajo es para mantenernos y esa es nuestra mentalidad siempre”, declaró.
Le agradeció a sus padres por los sacrificios que ambos tenían que hacer para que tanto él como sus hermanos tuvieran todo lo que le era necesario y quienes fueron el motor que lo impulsaron a dar el todo por el todo, dia tras dia convirtiéndolo así en un trabajador incansable, lo que le permite hoy ser un jugador de Ligas Mayores.
En 197 turnos al bate en triple-A esta temporada, Cabrera bateó para un average de .269 con 32 carreras remolcadas, 31 anotadas, 13 estafadas y conectó 9 cuadrangulares. Los Yankees esperan que el venezolano traiga una chispa que pueda ayudar la alineación de los bombarderos a volver a ser los temibles mulos del Bronx.








