Los Yankees de Nueva York, al parecer, están K.O. mucho antes de iniciar la temporada regular.
Se reforzaron notablemente, contratando un lanzador de primer nivel, consiguieron otros vía cambios, pero al parecer todo se derrumbó de un plumazo. No han pisado el Yankee Stadium en este 2025, y ya son un equipo a la deriva.
Tres jugadores importantes se perderán una parte importante de la temporada, y otro estará fuera hasta el 2026. Dos son pitchers y los otros dos son jugadores de la alineación titular. Estamos hablando de Luis Gil, Gerrit Cole, Giancarlo Stanton y DJ LeMahieu.
Si bien los dos últimos estaban llamados a redondear una poderosa alineación, son los dos primeros que dejan a los Bombarderos de El Bronx en una más que precaria situación de cara a la temporada que está a punto de comenzar.
Luis Gil, el joven pitcher dominicano y el Novato del Año de la Liga Americana la temporada pasada– sufrió una distensión en el dorsal esta primavera que le mantendrá apartado durante 3 meses de la lomita. Esto es un duro golpe en su desarrollo como figura importante dentro de la rotación de los neoyorquinos.
Pero la peor parte se la llevó Cole, quien se someterá a la operación Tommy John para reparar una rotura parcial de ligamentos en su codo de lanzar. Nada halagüeño para el dirigente Aaron Boone, mucho menos para el gerente Brian Cashman, que sí o sí tendrá que preparar un plan A, B y C para suplir su ausencia y la de Gil.
Cole, que en 2023 ganó su único premio Cy Young, viene de una temporada 2024 recortada por lesión, que lo dejó con marca de 8-5 y efectividad de 3.41; mientras que Gil, quien tuvo una primera mitad de temporada fenomenal y un bajón en la segunda, se las arregló para una campaña completa exitosa, con marca de 15-7 y 3.50 de efectividad, que le valió el premio al mejor novato.
Ahora Boone tendrá que depender de Max Fried como su principal lanzador, escoltado por el inestable Carlos Rodon y Clarke Schmidt, además de Marcus Stroman, a quien los Yankees buscaron canjear, sin éxito, durante la pausa invernal. El quinto puesto podría ser, y al parecer por sus actuaciones en los campos de entrenamiento, de Will Warren, quien tuvo un debut poco auspicioso con los Yankees la temporada pasada, en la que tuvo marca de 0-3 y un astronómico promedio de efectividad de 10.32 en 5 salidas como abridor y una aparición como relevista.
Fried dejó a los Bravos de Atlanta, equipo con el que jugó sus primeras 8 campañas en las mayores, por los 218 millones de dólares que le ofrecieron los Yankees. Estaba a ser el lugarteniente de Cole, pero ahora es el comandante de la misma.
Ya él dijo que quiere ese rol protagónico ante la baja de su nuevo compañero de equipo. Ahora la pregunta es si puede lidiar con la presión de cumplir a las expectativas de una ciudad tan grande como Nueva York, un equipo tan exitoso como los Yankees y su fanaticada tan exigente. Eso sí, destello de brillantez tiene.
En esos 8 años con los Bravos, Fried cosechó foja ganadora de 73-36 y una excelente efectividad de 3.08. El temor es que ha sufrido lesiones en ese lapso de tiempo y si puede mantenerse saludable.
Lo cierto es que ante esta incertidumbre, Cashman, posiblemente, debe estar viendo para otros clubhouses para identificar algún lanzador que refuerce, vía canje, a esta “nueva y remendada rotación de abridores”.
¿Quiénes serán? Solo el transcurso de la temporada lo dirá.
Mientras tanto, los Yankees ya no parten como favoritos para dominar la División Este de la Liga Americana. Es más, hasta su presencia en la postemporada están dudas si no hacen los movimientos correctos y si este grupo de lanzadores no cumplen con su labor.









