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YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ La leyenda panameña Mariano Rivera reconoce que la posibilidad de un nuevo conflicto entre los dueños de las Grandes Ligas y el sindicato de peloteros le preocupa, especialmente en un momento en que el béisbol atraviesa uno de sus períodos de mayor crecimiento y popularidad internacional.
Ante los rumores de un posible cierre patronal en diciembre y de una dura negociación para establecer nuevas reglas económicas, incluyendo un posible tope salarial y un piso salarial, Rivera entiende que ambas partes deben sentarse a conversar con responsabilidad y colocar el futuro del deporte por encima de cualquier diferencia.
“Sí me preocupa, claro que me preocupa, porque ya como atleta y como beisbolista que fui por muchos años, es fuerte”, manifestó Rivera al ser consultado sobre la situación que podría producirse después de concluida la temporada.
El histórico cerrador de los Yankees de Nueva York aseguró que comprende que tanto los propietarios como los jugadores tienen sus propios intereses y posiciones dentro de una negociación, pero considera que existe una herramienta fundamental para evitar que el conflicto termine perjudicando al béisbol: la comunicación.
“Entiendo la posición de los dueños, pero negociar, hablar… yo siempre he dicho que uno habla, se comunica y puede llegar a hacer cosas buenas”, expresó.
Para Rivera, el punto central no debe limitarse a cuánto puede ganar un jugador o cuánto están dispuestos a invertir los propietarios.
La verdadera preocupación, desde su perspectiva, es que una disputa prolongada termine afectando directamente a los aficionados y a la imagen de un deporte que actualmente goza de una extraordinaria dimensión internacional.
“No podemos dañar el deporte. Esa es la cosa que tenemos que proteger”, afirmó con la autoridad que le otorgan sus años dentro de las Grandes Ligas y su experiencia como protagonista de algunas de las épocas más importantes del béisbol moderno.
Rivera considera particularmente inoportuno que el béisbol pueda entrar en una etapa de confrontación precisamente cuando el deporte se encuentra en un momento de enorme exposición mundial.
La presencia de las grandes figuras internacionales y el crecimiento del interés por el Clásico Mundial de Béisbol han convertido al deporte en un fenómeno cada vez más global.
“Si no hay béisbol, entonces los fanáticos representan…”, comenzó a explicar Rivera, dejando entrever las consecuencias que tendría para los seguidores una interrupción del calendario de Grandes Ligas.
El panameño también recordó que el próximo Clásico Mundial volverá a reunir a las principales estrellas del deporte para defender los colores de sus respectivos países, un escenario que considera espectacular y que demuestra el nivel que ha alcanzado actualmente el béisbol.
“Ya te dije, en el Clásico Mundial van a estar los mejores jugadores para nuestros países. Es espectacular”, señaló.
Precisamente por eso, Rivera entiende que sería negativo que todo ese crecimiento quedara ensombrecido por una disputa laboral capaz de provocar la pérdida de partidos o retrasar el comienzo de la próxima temporada.
“Verlo tener un alto de esa manera, pues no sería bueno”, sostuvo, dejando claro que su mayor deseo es que propietarios y jugadores encuentren una salida antes de que el conflicto llegue a un punto irreversible.
La experiencia histórica del béisbol demuestra que los enfrentamientos laborales pueden tener consecuencias profundas.
Por eso, Rivera apuesta por el diálogo y por la capacidad de ambas partes de alcanzar acuerdos que permitan mantener el espectáculo sin sacrificar los intereses legítimos de jugadores y propietarios.
“Confío en Dios de que eso no llegue y, si llega, que se resuelva lo más pronto posible”, dijo Rivera.
Su mensaje, más que una posición sobre quién tiene la razón en la futura negociación, es un llamado a la responsabilidad.
Para una figura que dedicó casi dos décadas al máximo nivel y que conoce desde dentro la relación entre peloteros, propietarios y aficionados, el béisbol debe ser siempre el gran ganador.
“Que ambos, tanto los dueños como los peloteros, estén de acuerdo y por el bien del deporte”, concluyó Rivera.








