Carson Benge continúa encontrando formas de impactar los partidos de los Mets desde diferentes ángulos.
Después de convertirse en protagonista defensivo al inicio de la serie frente a San Diego, el novato cambió el guion con el bate en el encuentro decisivo. Benge conectó un cuadrangular de dos carreras y ayudó a Nueva York a derrotar 4-2 a los Padres en Citi Field, resultado que permitió a los Mets quedarse con dos de los tres compromisos de la serie.
La actuación confirmó otra gran semana para uno de los jóvenes que empieza a ocupar un papel cada vez más importante dentro del equipo.
Benge rompe el empate con poder
El partido permaneció sin anotaciones durante las primeras tres entradas.
Michael King controlaba la alineación de Nueva York, mientras Robert Stock conseguía hacer lo mismo frente a San Diego.
La situación cambió en la parte baja del cuarto episodio.
Bo Bichette recibió una base por bolas con dos outs y Benge llegó al plato frente a King.
El jardinero zurdo atacó un sinker de 95.5 millas por hora y envió la pelota hacia el jardín izquierdo para un cuadrangular de dos carreras. El batazo salió de su bate a 97.9 mph y significó su jonrón número 15 de la temporada.
Nueva York tomó ventaja 2-0.
Y en un encuentro dominado por el pitcheo, esas dos carreras adquirieron rápidamente un enorme valor.
Otro capítulo importante para Benge
El cuadrangular llegó apenas dos días después de que Benge protagonizara una de las actuaciones defensivas más particulares de la temporada.
En el primer encuentro de la serie, el jardinero derecho retiró a dos corredores de San Diego en el plato durante la primera entrada y ayudó a los Mets a completar tres asistencias desde los jardines en home durante los primeros dos episodios.
Esta vez su aporte fue completamente diferente.
En lugar del brazo, utilizó el poder.
Y el resultado volvió a ser decisivo.
El novato terminó así una serie en la que impactó directamente dos de las victorias de Nueva York.
Robert Stock mantiene a San Diego sin hits
Mientras Benge proporcionaba la ofensiva, Robert Stock estaba construyendo una de sus aperturas más efectivas.
El derecho mantuvo a los Padres sin imparables hasta la quinta entrada y consiguió seis ponches durante su presentación.
Stock terminó trabajando 4.1 entradas, permitió dos hits, una carrera y tres bases por bolas.
No consiguió completar las cinco entradas necesarias para optar por la victoria como abridor, pero dejó al equipo en una excelente posición para proteger la ventaja.
San Diego rompe el no-hitter en el quinto
La ofensiva de los Padres finalmente consiguió reaccionar durante la quinta entrada.
Después de cuatro episodios sin hits, San Diego logró generar tráfico frente a Stock y produjo su primera carrera.
La amenaza obligó a los Mets a recurrir al bullpen antes de que la situación pudiera complicarse todavía más.
Nueva York consiguió escapar manteniendo la ventaja.
Ese momento resultó fundamental porque San Diego había demostrado durante toda la serie que podía convertir rápidamente cualquier oportunidad ofensiva en presión.
Nate Lavender consigue su primera victoria
El relevo de los Mets tomó control después de la salida de Stock.
Uno de los protagonistas fue el novato Nate Lavender, quien retiró a los tres bateadores que enfrentó en la sexta entrada.
Su trabajo terminó permitiéndole conseguir la primera victoria de su carrera en Grandes Ligas.
El logro añadió otro elemento juvenil a la tarde de Nueva York.
Benge produjo con el bate.
Lavender respondió desde el bullpen.
Y los Mets encontraron contribuciones importantes de jugadores que forman parte de una nueva generación dentro del roster.
Michael King mantiene a San Diego cerca
A pesar del cuadrangular de Benge, Michael King realizó una salida de calidad para los Padres.
El derecho trabajó 6.2 entradas, permitió solamente dos carreras y cuatro hits y mantuvo a San Diego a distancia de una remontada durante prácticamente toda su presentación.
King no recibió suficiente respaldo ofensivo y terminó cargando con la derrota.
Su actuación fue especialmente valiosa considerando que Nueva York venía mostrando una mejor producción durante las últimas semanas.
Pero el error frente a Benge terminó siendo determinante.
Mets agregan dos carreras de seguro
La ventaja de una carrera seguía siendo peligrosa cuando Nueva York llegó a la parte baja del octavo episodio.
Los Mets necesitaban aumentar la diferencia antes de entregar el partido a su cerrador.
La ofensiva respondió.
Una mala tirada defensiva de San Diego permitió que Nueva York agregara una carrera y Jared Young conectó posteriormente un sencillo productor para ampliar el marcador a 4-1.
Las anotaciones resultaron esenciales.
San Diego todavía tenía una última reacción preparada.
Padres amenazan en el noveno
Los Padres se negaron a marcharse sin luchar.
En la parte alta del noveno, Gavin Sheets entró como bateador emergente y conectó un sencillo productor que redujo la diferencia a 4-2.
La potencial carrera del empate comenzó a adquirir relevancia.
Pero Kodai Senga consiguió detener la amenaza.
El japonés provocó un doble play para terminar el partido y consiguió su cuarto salvamento de la temporada.
Nueva York respiró.
La serie también era suya.
San Diego desperdicia oportunidades tempranas
La derrota pudo haber tomado otra dirección si los Padres hubieran aprovechado mejor las primeras entradas.
San Diego colocó corredores en circulación tanto en el primer como en el segundo episodio, pero no consiguió producir carreras.
Ese desperdicio permitió que Stock encontrara estabilidad y comenzara a trabajar con mayor confianza.
Cuando Benge conectó el cuadrangular en el cuarto, los Mets pudieron construir el resto del juego alrededor de esa pequeña ventaja.
Mets se recuperan del espectáculo de Tatis
La victoria tuvo además una importancia especial por lo ocurrido la noche anterior.
Fernando Tatis Jr. había protagonizado una actuación extraordinaria el martes, conectando dos cuadrangulares y robándole a Francisco Lindor un posible grand slam durante una victoria 5-2 de San Diego.
Nueva York necesitaba responder para evitar perder la serie.
Y lo hizo.
Los Mets ganaron el primer partido 2-1 gracias a su defensa.
Perdieron el segundo ante el espectáculo de Tatis.
Y finalmente se llevaron el tercero detrás del poder de Benge y una sólida actuación colectiva del pitcheo.
Benge completa una serie extraordinaria
Pocos jugadores tuvieron un impacto tan variado durante los tres partidos como Carson Benge.
En el primer encuentro, su brazo cambió el resultado.
En el tercero, su bate produjo la diferencia.
La secuencia muestra por qué el joven jardinero se ha convertido en una de las piezas más interesantes de los Mets durante esta etapa de la temporada.
Su cuadrangular del miércoles fue el número 15 del año.
Pero el número cuenta solamente una parte de la historia.
Benge está encontrando maneras de afectar encuentros mediante defensa, contacto y poder.
Mets continúan su buen momento
La victoria también prolongó un período positivo para Nueva York.
Los Mets han mejorado considerablemente desde la Fecha Límite de Cambios y han recibido un impulso importante de jugadores jóvenes como Benge, A.J. Ewing y Nolan McLean.
La organización atraviesa una transición interesante.
Mientras algunas figuras establecidas continúan ocupando roles importantes, varios novatos han comenzado a asumir responsabilidad real dentro de partidos cerrados.
El resultado contra San Diego fue otro ejemplo.
Un equipo joven empieza a dejar señales
Lavender consiguió su primera victoria.
Benge produjo las carreras que abrieron el juego.
Senga cerró.
Y Stock mantuvo a una alineación peligrosa sin hits durante cuatro entradas completas.
No fue una victoria construida alrededor de una sola superestrella.
Fue una combinación de piezas que funcionaron en el momento correcto.
San Diego termina la gira con sensaciones mixtas
La derrota dejó a los Padres con una gira de seis partidos en la que alternaron victorias y derrotas.
San Diego mostró momentos de alto nivel, incluyendo la actuación de Tatis en el segundo partido de la serie, pero no consiguió mantener consistencia suficiente para regresar a casa con un balance positivo.
El propio Tatis resumió la gira como aceptable, aunque reconoció que podía haber sido mejor.
Perder el encuentro decisivo en Nueva York dejó precisamente esa sensación.
Benge pone el sello final
El partido terminó 4-2.
Pero el momento que definió la tarde ocurrió cinco entradas antes.
Dos outs.
Bichette en primera.
Michael King en el montículo.
Y Carson Benge enviando la pelota hacia el jardín izquierdo.
Ese swing proporcionó a los Mets una ventaja que nunca volvieron a entregar.
Después de comenzar la serie ganando con el brazo de Benge, Nueva York terminó ganándola con su bate.
Una semana especialmente reveladora para un novato que está demostrando que puede influir en el resultado sin importar dónde esté la pelota.









