El principal problema de Freddy Peralta no parece ser una lesión en el brazo o el hombro. De acuerdo con los Mets y con el propio lanzador, el inconveniente ha sido una combinación de problemas mecánicos, pérdida de coexistencia en sus lanzamientos y una evidente falta de confianza cuando los rivales le conectan temprano.
Estos son los factores que más han afectado su temporada con los Mets:
Problemas mecánicos: David Stearns, presidente de operaciones de béisbol de los Mets, ha señalado que Peralta arrastra fallas mecánicas que le impiden repetir su punto de liberación. Como consecuencia, deja más pitcheos sobre el plato y pierde el comando de su recta y de su slider.
Menos dominio: Aunque sigue ponchando bateadores, su porcentaje de ponches ha disminuido con respecto a temporadas anteriores, mientras que permite más tráfico en las bases y más contacto sólido.
Errores costosos: En varias aperturas ha logrado dominar durante algunos innings, pero un solo episodio malo ha arruinado todo su trabajo. Esa ha sido una constante durante 2026.
Le están castigando la recta: Su velocidad ha bajado ligeramente en algunas salidas y, cuando no logra ubicar la recta en las esquinas, los bateadores la atacan con autoridad.
Aspecto mental: El propio Peralta reconoció hace unas semanas que atraviesa «probablemente el peor momento de su carrera», aunque insiste en que encontrará la forma de hacer los ajustes.
Su apertura más reciente ante los Cerveceros de Milwaukee reflejó todos esos problemas.
En su regreso al estadio donde lanzó durante ocho temporadas, permitió siete carreras y ocho imparables en poco más de cinco entradas, elevando su efectividad por encima de 5.00 y reduciendo su valor de mercado de cara a la fecha límite de cambios.
En mi evaluación, el problema de Peralta es corregible. Su repertorio sigue siendo de calidad, mantiene la capacidad de ponchar y no existen reportes de lesión estructural.
Si recupera su mecánica y vuelve a localizar la recta en la parte alta de la zona y el slider fuera del plato, puede volver a ser un abridor de primer nivel.
Sin embargo, si no realiza estos ajustes pronto, es probable que los Mets lo cambien antes de la fecha límite de cambios, especialmente porque será agente libre al finalizar la temporada.









