YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ La rivalidad entre los Medias Rojas de Boston y los Yankees de Nueva York vuelve a encenderse en octubre, esta vez con un escenario de máxima presión: una Serie de Comodín al mejor de tres partidos que comienza este martes en Yankee Stadium.
Y precisamente en la antesala de ese esperado enfrentamiento, Eddie Romero, vicepresidente ejecutivo y asistente del gerente general de los Medias Rojas, habló sobre el momento que vive la organización, el trabajo realizado por el nuevo manager Chad Tracy y la difícil decisión que terminó con la salida de Alex Cora.
Romero no ocultó la emoción que representa para Boston regresar a la postemporada y, sobre todo, hacerlo enfrentando a su rival histórico.
“No hay mejor feeling que estar en los playoffs, saber que estamos jugando contra los Yankees. Eso te trae energía, te emociona. La adrenalina empieza desde temprano. Es difícil dormir sabiendo que es otro juego con cincuenta y pico mil personas aquí para enfrentarnos a los Yankees”, expresó Romero durante una entrevista para los lectores de NYC SPORTS NEWS.
La serie llega después de una temporada en la que Boston tuvo que sobreponerse a un comienzo complicado.
Los Medias Rojas tenían marca de 10-17 cuando la organización decidió separar sus caminos de Cora y colocar a Tracy como manager interino.
Desde entonces, el equipo encontró una nueva dinámica y terminó asegurando su boleto a la postemporada.
Boston posteriormente retiró la etiqueta de interino a Tracy y le otorgó un contrato de tres años, una decisión que reflejó la confianza de la organización en el trabajo realizado por el dirigente.
Para Romero, una de las claves estuvo en la capacidad de Tracy para establecer una relación cercana con sus jugadores.
“Conocía bastante del grupo por su tiempo con la organización, pero también hizo muy buena comunicación, muy buenos esfuerzos para llegar a conocer a cada jugador del roster. Cambió un par de cosas, pero sobre todo fue su forma de ser, que le ganó a los jugadores y también eso nos ayudó hacia adelante”, explicó.
El ejecutivo de los Medias Rojas considera que el éxito no puede atribuirse únicamente al manager.
Destacó el trabajo colectivo de los coaches y, especialmente, la disposición de los jugadores para mantenerse enfocados aun en medio de las lesiones.
Romero recordó además una de las grandes rachas que marcaron la recuperación de Boston durante la campaña.
“Fue algo espectacular por las rachas buenas que tuvimos, de ganar tantos juegos consecutivos. Llegamos a una sesión de 37 juegos y ganamos 32. Eso es algo que uno no puede esperar de año a año”, manifestó.
La transformación de Boston fue reconocida oficialmente por la organización cuando Tracy pasó de manager interino a dirigente permanente.
Boston había comenzado la temporada con dificultades, pero terminó asegurando el quinto puesto de la Liga Americana y un enfrentamiento contra los Yankees en la Serie de Comodín.
Romero también subrayó que el equipo llega a octubre con confianza en su pitcheo, un aspecto que considera fundamental para competir en una serie corta.
“Tenemos este tremendo grupo, tremenda química. Tenemos el talento. Tenemos el pitcheo. Creemos que eso es lo que nos va a liderar aquí”, afirmó.
Para los Medias Rojas, además, el desafío tiene un ingrediente adicional: jugar toda la Serie de Comodín en territorio de los Yankees.
El formato establece que los tres posibles encuentros se disputarían en el estadio del equipo con mejor clasificación, por lo que Boston deberá afrontar la serie completa en el Bronx.
Y aunque Romero reconoce la dificultad del escenario, también entiende la dimensión que tiene para los jugadores y para toda la organización.
“Es irónico y sinceramente siempre estamos con nuestros rivales eternos. Pero no hay mejor feeling que estar en los playoffs, saber que estamos jugando contra los Yankees”, reiteró.
La temporada también tuvo un capítulo particularmente doloroso para Romero y para la organización: la salida de Alex Cora.
Alex Cora, el amigo y hermano que dejó una huella profunda en Boston
La decisión de separar a Cora de su cargo, según Romero, estuvo entre los momentos más difíciles que le ha tocado vivir dentro de la organización.
“No se puede negar que fue algo muy difícil. Claro que ha hecho muy buen trabajo Chad Tracy al llegar aquí, pero no se puede negar que fue algo que decidió nuestro gerente y fue una decisión que se pensó bastante complicada. Pero al fin del día se decidió y seguimos para adelante”, explicó.
Los Medias Rojas despidieron a Cora el 25 de abril, después de que el equipo comenzara la temporada con marca de 10-17.
La organización también realizó cambios importantes en su cuerpo técnico.
La salida tuvo un peso especial porque Cora había sido una figura fundamental en la historia reciente de Boston.
Bajo su dirección, los Medias Rojas conquistaron la Serie Mundial de 2018, uno de los campeonatos más recordados en la historia de la franquicia.
Al anunciar su salida, el propietario principal John Henry destacó la importancia de Cora para el equipo y la ciudad.
Romero habló de esa relación con evidente respeto y dejó claro que la decisión fue estrictamente una determinación de la organización.
“Fue uno de los momentos más difíciles para la organización”, señaló.
Sin embargo, el ejecutivo también entiende que el béisbol exige mirar hacia adelante. Y los resultados obtenidos después del cambio terminaron llevando a Boston nuevamente a octubre.
Ese proceso de adaptación, según Romero, fue posible gracias a la comunicación entre Tracy, los jugadores y el resto de la estructura deportiva.
“Nosotros estamos aquí para ellos, para servirles a ellos, para poder dar cada recurso que ellos necesiten para estar preparados para poder lucir esa noche”, explicó Romero al referirse a su propia responsabilidad dentro de la organización.
Con más de dos décadas dentro de los Medias Rojas y una trayectoria que comenzó en el área de scouting internacional, Romero conoce desde dentro el proceso de construir y desarrollar un equipo competitivo.
Su función actual lo mantiene involucrado en decisiones que van desde las Ligas Menores hasta posibles movimientos de plantilla y estrategias de la organización.
Pero ahora toda esa planificación queda momentáneamente en segundo plano.
La pelota está a punto de comenzar a rodar en Yankee Stadium y Boston tendrá enfrente a su rival histórico, en una serie que promete reunir nuevamente la intensidad, la historia y la pasión que han caracterizado esta rivalidad.
“Dios mediante podamos meter mano bien y jugar bien, jugar inteligentemente aquí, no tener el impacto tanto de la fanaticada y salir con ese resultado positivo”, concluyó Romero.
Los Medias Rojas ya hicieron el recorrido más difícil: levantarse de un comienzo de 10-17, cambiar de manager, encontrar una nueva identidad y regresar a la postemporada.
Ahora comienza otra historia.
Y será frente a los Yankees.








