NUEVA YORK.─ Más que una ceremonia inaugural, la apertura del torneo de softbol Primavera-Verano 2026 de Riverside Transportation Group se convirtió en una celebración de gratitud, memoria y sentido de pertenencia.
En una mañana cargada de emociones, trabajadores, empresarios, dirigentes comunitarios y amigos de Riverside Transpotation Group se reunieron en el complejo deportivo de la calle 158 y Riverside Drive para dar inicio a la edición número 35 del campeonato, una cifra que refleja décadas de unión alrededor del deporte.
El torneo fue dedicado a José Victorio, conocido cariñosamente como “06”, figura clave en la consolidación de una competencia que ha logrado mantenerse vigente generación tras generación.

Su nombre estuvo presente en cada rincón del escenario y en el sentimiento de quienes han compartido con él años de esfuerzo, compañerismo y entrega.
Desde temprano, el ambiente estuvo marcado por la alegría de los jugadores de Asadero Doña Pula, Toyota Manhattan y Guasimito Food Corp., equipos que competirán por la corona de este año.
Sin embargo, el verdadero triunfo de la jornada fue observar cómo una industria que enfrenta diariamente enormes desafíos encontró espacio para reencontrarse y celebrar sus raíces.

Durante el acto, la presidenta de Riverside Transportation Group, Cira Ángeles, recordó que el éxito de una empresa no se mide únicamente por los números, sino por la calidad humana de las personas que la integran.
Su mensaje estuvo dirigido especialmente a los conductores y colaboradores que durante décadas han representado el nombre de la compañía en las calles de Nueva York.
Ángeles destacó que la permanencia de Riverside a través de los años ha sido posible gracias al compromiso de hombres y mujeres que han asumido su trabajo con responsabilidad y orgullo, convirtiéndose en el rostro de una organización que ha sabido evolucionar sin perder su esencia.

Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue el reconocimiento otorgado a la doctora Nuris D’ Oleo, una mujer cuya trayectoria ha estado ligada al bienestar de la comunidad dominicana y latina en el Alto Manhattan.
Su labor constante en favor de los más necesitados fue resaltada por los organizadores, quienes la definieron como una voz de orientación y apoyo para miles de familias.
Pero el instante que arrancó mayores emociones llegó cuando se rindió tributo al homenajeado del torneo.
La ausencia física de José Victorio, debido a quebrantos de salud, hizo aún más profundo el significado del reconocimiento.

En representación de la familia recibió la distinción su esposa, Nancy de Victorio, quien fue recibida con una prolongada ovación de los asistentes.
Muchos de los presentes recordaron la disposición permanente de Victorio para colaborar con cada edición del campeonato, su cercanía con los jugadores y su entusiasmo para mantener viva una tradición que hoy forma parte de la identidad de Riverside.
Al recibir la placa, Nancy apenas pudo contener la emoción. Sus palabras fueron breves, pero reflejaron el sentimiento de una familia agradecida por el cariño mostrado hacia quien durante tantos años dedicó tiempo y energía a fortalecer la liga.

El homenaje sirvió para recordar que detrás de cada organización exitosa existen personas que trabajan silenciosamente, dejando huellas que trascienden los reconocimientos y permanecen en la memoria colectiva.
La actividad también contó con la participación de la comisionada de la Comisión de Taxis y Limusinas de la Ciudad de Nueva York, Midori Valdivia, quien destacó el aporte de los trabajadores del transporte al desarrollo económico y social de la ciudad.
Asimismo, el presidente de la liga, Roberto Gómez, realizó un recorrido por la historia de la organización, resaltando cómo el torneo ha logrado superar obstáculos y adaptarse a los cambios sin perder el espíritu que motivó su creación hace más de tres décadas.

El juramento deportivo estuvo a cargo de Joel Brito, jugador del equipo Asadero Doña Pula, quien exhortó a los participantes a competir con honestidad, respeto y espíritu deportivo.
Posteriormente fueron presentadas las madrinas de los equipos y de la liga, recibiendo el aplauso del público asistente.
La ceremonia, conducida magistralmente por Néstor Julio Rosario como maestro de ceremonias, contó con una distinguida representación de líderes comunitarios, empresarios, funcionarios y personalidades vinculadas al deporte y a la industria del transporte.

Entre los invitados especiales estuvieron Fausto Cabral, de Audubon Car Service; Rolando Céspedes, en representación del congresista Adriano Espaillat; Gustavo Mercado, de Kennedy Car Service; Daniel Reyes, de la Fundación Dominicana de Deportes en Nueva York; Jesús Vásquez y José “El Grillo” Vargas, del Consulado Dominicano.
También Daniel Genere, de Kiss Car Service; la doctora Nuris D’ Oleo; Alvik Kabessa, presidente de Sivery Round Table; el narrador de los Yankees de Nueva York Ricky Ricardo; Nelson Núñez, de Toyota Manhattan; Anthony Córdova, de Asadero Doña Pula; Omar Data Pro; Isaac Yehuda, de Limosys, además de numerosos representantes de empresas patrocinadoras y miembros de la comunidad dominicana que se dieron cita para respaldar una de las tradiciones deportivas más emblemáticas de la industria del transporte en Nueva York.

Además, asistieron a esta apertura un grupo de socios de Riverside Transportation Group, quienes respaldaron la actividad y compartieron el ambiente de la jornada inaugural.
El espectacular acto concluyó con el tradicional lanzamiento de honor, símbolo de una nueva temporada que promete emociones dentro del terreno, pero que ya tuvo su primera gran victoria fuera de él: reunir nuevamente a una comunidad que ha encontrado en el deporte un espacio para compartir, reconocer méritos y fortalecer lazos de amistad.

Durante el acto protocolar, la comisionada Midori Valdivia realizó el lanzamiento de la primera bola. El simbólico envío fue recibido por José “El Grillo” Vargas, mientras que Anthony Córdova ocupó la caja de bateo como bateador de honor, en una ceremonia que contó con el aplauso de los presentes.

Treinta y cinco años después de su nacimiento, la Liga de Softbol de Riverside Transportation Group sigue demostrando que el paso del tiempo no ha debilitado su esencia. Al contrario, cada temporada confirma que su verdadera fortaleza no está en los resultados de un marcador, sino en las historias humanas que continúan escribiéndose alrededor de un diamante de softbol.

Al cierre del acto, invitados, socios y jugadores compartieron un almuerzo especial en un ambiente de confraternidad y celebración, acompañado de agua, refrescos y café, como broche de oro de la jornada inaugural.










