DETROIT.─ Tarik Skubal ha lanzado en el Comerica Park más que en cualquier otro estadio, ya que fue su casa durante siete años. El viernes por la noche subió a esa lomita por 78va vez en su carrera, pero por primera vez vistió el uniforme gris de visitante en Detroit, con el nombre de otra ciudad en el pecho.
«Calentar en el bullpen visitante, estar en el clubhouse y el dugout contrarios… todo eso será diferente», dijo el manager Dave Roberts. «Pero una vez que empieza el partido, es béisbol».
A poco menos de un mes del gran traspaso que lo envió a Los Ángeles antes de la Fecha Límite de cambios, Skubal regresó a Detroit para enfrentarse a su antiguo equipo. Skubal ponchó a siete bateadores sin otorgar bases por bolas y permitió una carrera y cuatro imparables, sin embargo, se marchó sin decisión tras realizar 83 lanzamientos (56 strikes) y completar seis entradas en la victoria de los Dodgers por 2-1 sobre los Tigres en el primer partido de la serie, con la que pusieron fin a una racha de tres derrotas consecutivas.
Tras el cambio, Skubal expresó abiertamente su gratitud hacia la organización de los Tigres y la afición de Detroit, que lo vio convertirse en uno de los lanzadores más dominantes del béisbol, logrando dos premios Cy Young de la Liga Americana. El viernes, el público que antes lo aclamaba le devolvió en gran medida ese afecto, aunque la recepción se tornó algo dividida a medida que avanzaba la noche.
Antes de comenzar el partido, los fieles seguidores de los Tigres recibieron a su antiguo as con una ovación de pie mientras se proyectaba un video de homenaje en la pantalla gigante. Skubal se mostró visiblemente emocionado y se secó los ojos al regresar al dugout visitante tras el calentamiento previo al juego.
Pero cuando subió a la lomita, abundaron los abucheos —y quizás algunos gritos de «Skooooob»— en el Comerica Park. El cambio de ambiente no pareció afectar a Skubal. Tras permitir un sólido doblete del venezolano Gleyber Torres al inicio de la parte baja de la primera entrada, retiró a los siguientes 12 bateadores. Esa racha terminó cuando el venezolano Eduardo Valencia abrió la quinta entrada con un doble y anotó gracias a un triple de Max Clark con dos outs, pero esa fue la única carrera que permitió Skubal.
Pocas cosas le fallaron a Skubal, pero su cambio de velocidad fue especialmente letal mientras desmantelaba una alineación repleta de bateadores que, apenas el mes pasado, jugaban junto a él. Los bateadores de los Tigres abanicaron seis veces ante el cambio de Skubal, y cinco de sus ponches llegaron gracias a ese lanzamiento.
Skubal no solo lograba que los bateadores fallaran el contacto con su cambio, sino que también era capaz de colocarlo exactamente donde quería. Puso el broche de oro a una tercera entrada en la que ponchó a los tres bateadores que enfrentó, dejando congelado a Torres con un cambio que apenas rozó la parte baja de la zona de strike. Mientras el lanzamiento llegaba a su destino, él retrocedía dando pequeños saltos hacia atrás desde la lomita, observando cómo el árbitro en el plato, Néstor Ceja, cantaba el out.
Skubal ha ido ganando impulso en cada una de sus cinco presentaciones con Los Ángeles, de hecho, consiguió su primera victoria como Dodger tras una actuación magistral de 11 ponches justo en la salida anterior a su regreso a Detroit. De vuelta en la lomita que alguna vez fue su casa, dominó tal como lo hacía en sus mejores tiempos con los Tigres.









