YANKEE STADIUM, Bronx, NY.─ Para Andruw Monasterio, la serie entre los Medias Rojas de Boston y los Yankees de Nueva York representa mucho más que el comienzo de una nueva batalla de postemporada.
Para el jugador venezolano, es la oportunidad de convertir en realidad uno de aquellos sueños que comenzaron cuando apenas era un niño y veía desde lejos la histórica rivalidad entre ambas organizaciones.
“Para mí sería una satisfacción ganar esta serie, sería un orgullo. Es algo que de niño tú siempre querías estar en esta rivalidad Yankees-Boston. Mira de dónde estoy ahora”, expresó Monasterio al hablar sobre su primera experiencia de playoffs en el Yankee Stadium.
Nacido el 30 de mayo de 1997 en Caracas, Venezuela, Monasterio llegó a Boston en febrero de 2026 procedente de los Cerveceros de Milwaukee, en una transacción que también llevó a Caleb Durbin a los Medias Rojas.
Desde su llegada, se convirtió en una pieza útil por su capacidad para defender diferentes posiciones del cuadro interior.
El venezolano puede desempeñarse como torpedero, tercera base y segunda base, una versatilidad que le ha permitido mantenerse dentro de los planes de Boston durante una exigente temporada.
En 2025, con Milwaukee, tuvo su mejor campaña ofensiva, al batear para .270, con cuatro jonrones y 16 carreras impulsadas en 68 partidos.
Durante la temporada regular de 2026, Monasterio participó en 107 encuentros, conectó 73 imparables, disparó seis cuadrangulares y produjo 43 carreras, con promedio de .233.
Uno de sus momentos más importantes llegó el 24 de septiembre, cuando produjo la única carrera en la victoria 1-0 de Boston sobre Cleveland mediante un sencillo impulsador.
Ahora, el escenario es completamente diferente. Los Medias Rojas están frente a los Yankees en la primera ronda de los playoffs y Monasterio tiene la oportunidad de participar en una de las rivalidades más reconocidas del béisbol.
“Uno siempre, como soñador de niño, nunca soñé exactamente cómo pasa. Pasa hasta mejor y sería un orgullo pasar a la siguiente ronda”, manifestó.
Para el jugador de 29 años, encontrarse en el Yankee Stadium durante la postemporada tiene un significado especial.
Es el tipo de escenario que, según explicó, prefiere disfrutar con la misma ilusión con la que vivía el béisbol cuando era niño.
“Lo pondría bien arriba, pero más que todo saldría a divertirme, como cuando era niño. Esto es algo demasiado lindo. Los playoffs y más en el Yankee Stadium”, señaló.
Pero Monasterio no quiere que la experiencia termine en Nueva York. Su deseo es que Boston pueda superar esta serie y trasladar la emoción de octubre al Fenway Park.
“Quiero llevar los playoffs a Boston, al Fenway Park, que también sería mucho más bonito”, afirmó con entusiasmo.
El camino de los Medias Rojas hasta esta instancia tampoco ha sido sencillo.
Monasterio recordó los momentos complicados que tuvo que atravesar el equipo durante una temporada que comenzó con dificultades y que posteriormente tomó un rumbo diferente gracias a una importante racha de victorias.
“Es un orgullo, orgullo porque sufrimos mucho, obviamente en el terreno y también fuera del terreno. Fue algo bien, bien, bien duro”, recordó.
La transformación comenzó cuando Boston encontró su ritmo ganador. “Cuando empezó esa rachita de que ganamos la primera victoria, ya después fueron unas quince, y después perdimos una y ganamos nueve. Es algo bien maravilloso”, explicó.
Ahora, después de todo ese recorrido, Monasterio y los Medias Rojas se encuentran ante el reto más importante de la temporada: una serie de playoffs frente a los Yankees, en el mismo escenario donde el venezolano soñaba algún día con jugar.
“Después de la temporada, mira dónde estamos ahora”, concluyó Monasterio, consciente de que aquella ilusión de niño se ha convertido en una realidad sobre el terreno de juego.








