BALTIMORE.─ Los Astros de Houston necesitaban una respuesta contundente después de ser golpeados en el primer partido de la doble cartelera, y la encontraron de inmediato. Con una ofensiva agresiva desde la primera entrada y una sólida apertura de Lance McCullers Jr., el conjunto texano venció 11-5 a los Orioles de Baltimore en el segundo juego disputado en el Oriole Park at Camden Yards.
La victoria sirvió como revancha para Houston, que horas antes había caído 10-3 en un encuentro marcado por los grand slams de Adley Rutschman y Jeremiah Jackson. En el segundo choque, sin embargo, los Astros cambiaron por completo el tono del día y evitaron la barrida con una actuación ofensiva de 15 imparables.
El ataque comenzó temprano. Houston fabricó cinco carreras en el primer episodio, impulsado por un jonrón de tres vueltas de Cam Smith y un sencillo productor de dos carreras de Dustin Harris. Esa explosión inicial dejó contra la pared al abridor de Baltimore, Brandon Young, quien permitió 10 carreras —siete limpias— en apenas cuatro entradas.
Yordan Álvarez también fue protagonista. El cubano bateó de 4-3, conectó su jonrón número 12 de la temporada y anotó tres carreras, liderando una alineación en la que todos los titulares de Houston lograron al menos un hit antes del quinto episodio.
En el montículo, McCullers Jr. ofreció una salida necesaria para estabilizar a los Astros. El derecho trabajó seis entradas, permitió tres carreras y solo dos imparables, con nueve ponches y cuatro boletos, para conseguir su primera victoria en cinco aperturas durante abril.
Baltimore intentó reaccionar con un triple de dos carreras de Leody Taveras y dobles productores de Pete Alonso y Gunnar Henderson, pero la desventaja temprana fue demasiado pesada. Los Orioles, que habían dominado el primer juego con poder y autoridad, no pudieron repetir la fórmula en el cierre de la jornada.
Para Houston, el triunfo tuvo valor más allá del marcador. Los Astros llegaron al segundo partido necesitados de una señal positiva en medio de un inicio complicado, especialmente como visitantes. La ofensiva respondió con profundidad, el pitcheo abridor cumplió y el equipo cerró la doble jornada con una división que puede servir como punto de impulso.
La serie dejó dos caras muy distintas para los Astros: primero, una derrota dura frente al poder de Baltimore; luego, una reacción contundente que recordó el potencial de una alineación capaz de cambiar un juego desde el primer inning.









