EL BRONX, NY.─ El béisbol menor volvió a demostrar que es mucho más que un juego. En una tarde cargada de emociones, abrazos, reencuentros y un profundo sentido de comunidad, la Copa Interliga de la Fundación Grand Slam abrió oficialmente su temporada primavera-verano 2026 con una ceremonia de alto nivel organizada por Berford Park Little League, entidad dirigida por Wilson Gutiérrez, convirtiendo el complejo deportivo Harris Field, en El Bronx, en el epicentro de una verdadera fiesta deportiva y familiar.

Cerca de 50 equipos representantes de distintas organizaciones de El Bronx, Manhattan y Queens dijeron presente en esta gran celebración, donde niños y jóvenes entre los 4 y 16 años fueron los grandes protagonistas de una jornada que dejó claro que el futuro del béisbol y de la comunidad está en buenas manos.

Desde temprano, padres, entrenadores, dirigentes y voluntarios fueron llenando cada rincón del escenario, creando una atmósfera que mezcló orgullo, esperanza y sentido de pertenencia.
La ceremonia arrancó con un vistoso desfile de las delegaciones participantes, recorriendo todo el terreno hasta reunirse en la media luna del estadio, en una imagen que simbolizó la unión entre ligas, familias y comunidades.
Uniformes de múltiples colores, banderas, sonrisas y cámaras capturaron uno de los momentos más emotivos de la tarde, mientras el público aplaudía de pie.

El torneo está dedicado al empresario y deportista Roberto Rojas, quien recibió un cálido homenaje de parte de los organizadores al ser reconocido con una placa por sus aportes al deporte comunitario. Posteriormente, Rojas tuvo el honor de realizar el lanzamiento de la primera bola, desatando una ovación entre los presentes.
La dirigente Belkis Lora, presidenta de la Fundación Grand Slam, tuvo a su cargo las palabras de bienvenida, ofreciendo uno de los mensajes más inspiradores de la jornada.

“Cada niño que entra a este torneo ya es un ganador. Aquí están comenzando a construir sus sueños. Con disciplina, práctica y dedicación, algún día pueden jugar donde quieran, incluso en el Yankee Stadium”, expresó con emoción.
Sus palabras tocaron profundamente a padres y jugadores, recordándoles que el verdadero triunfo no siempre está en levantar un trofeo, sino en formarse como ciudadanos, atletas y seres humanos.
Por su parte, Wilson Gutiérrez, principal organizador del evento, agradeció la presencia de todas las organizaciones y destacó el crecimiento de esta iniciativa.

“Esto no es solamente béisbol. Esto es una bendición para nuestros niños, para nuestras familias y para nuestra comunidad. Gracias a cada organización que creyó en esta visión.”
También se dirigió a los presentes el dirigente Tony Osoria, quien resaltó la importancia del deporte como herramienta de transformación social, mientras que Daniel Reyes reafirmó el compromiso de seguir creando espacios de crecimiento para la juventud.

Uno de los mensajes más emotivos llegó de Roberto Rojas, quien habló desde el corazón sobre la responsabilidad social de los empresarios con las nuevas generaciones.
Rojas destacó el valor de invertir en la niñez y el impacto social del deporte como herramienta de transformación.
“Cuando usted invierte en estos niños, está invirtiendo en el futuro de la comunidad. Ellos son la razón por la que debemos seguir trabajando y apoyando estos proyectos”, expresó.

Agregó además que el compromiso de los empresarios debe ir más allá del éxito personal.
“Lo que uno logra en la vida tiene sentido cuando se devuelve a la comunidad. Estos niños no solo vienen a jugar, vienen a formarse, a aprender disciplina y a soñar en grande. Ese es el verdadero legado”, señaló con visible emoción.
Asimismo, exhortó a los padres, entrenadores y dirigentes a seguir trabajando unidos en favor de la niñez y la juventud, destacando que la verdadera victoria de estos programas no se mide en trofeos, sino en la formación de buenos ciudadanos. “El mayor premio no es ganar un torneo, es ver a estos jóvenes convertirse en hombres y mujeres de bien, disciplinados y preparados para la vida”, concluyó.
El mensaje fue recibido con aplausos por padres, entrenadores y dirigentes, quienes valoraron sus palabras como un llamado a reforzar el apoyo a las iniciativas deportivas de base.

Durante la ceremonia también fueron reconocidos la periodista Johandry Jiménez y Daniel Reyes por sus aportes al deporte comunitario. Jiménez fungió además como bateadora de honor, mientras Eddy Corcino recibió la mascota como receptor y Belkis Lora asumió simbólicamente como árbitro del acto protocolar.
El juramento deportivo estuvo a cargo del atleta Ángel Castillo, quien representó el compromiso, la disciplina y el espíritu competitivo de todos los participantes.
Con decenas de invitados especiales, gradas llenas de padres orgullosos y una energía imposible de describir con palabras, la inauguración de la Copa Interliga Fundación Grand Slam 2026 no solo marcó el inicio de una nueva temporada… también confirmó que cuando el deporte, la familia y la comunidad caminan juntos, los sueños encuentran su mejor terreno para crecer.









