CITI FIELD, QUEENS, NY.─ Los Mets de Nueva York atraviesan uno de los arranques más complicados de la temporada en las Grandes Ligas, un inicio que ha encendido las alarmas tanto dentro como fuera del clubhouse.
Con marca de 10 victorias y 19 derrotas en 28 partidos, el conjunto neoyorquino no ha logrado encontrar estabilidad ni consistencia, quedando rezagado en la lucha dentro de la División Este de la Liga Nacional, donde ocupa el cuarto puesto.
La reciente derrota en la serie frente a los Rockies de Colorado profundizó aún más las dudas sobre el rendimiento del equipo, que ha mostrado dificultades para responder en momentos clave, dejando escapar oportunidades importantes que hoy se reflejan en su récord negativo.
El panorama ha generado preocupación en la afición y ha aumentado la presión sobre un equipo construido con altas expectativas de competencia.
Sin embargo, el dirigente Carlos Mendoza ha mantenido un discurso sereno y firme, insistiendo en que lo vivido hasta ahora forma parte de los altibajos naturales de una temporada larga en Grandes Ligas.
Para el manager, no hay razón para entrar en pánico, sino para enfocarse en la corrección de detalles y en la recuperación del nivel competitivo.
“Sí, seguro que sí. Todos los equipos en las Grandes Ligas en algún momento van a pasar por adversidades. Nos tocó a nosotros en el primer mes de la temporada, pero lo que nos queda es seguir mirando hacia adelante, buscando soluciones para sacar el equipo. Nadie se va a sentir mejor que nosotros. Esto es Grandes Ligas y aquí hay que ganar juegos de pelota. Confío en los muchachos, en los coaches y tengo fe de que esto va a cambiar”, expresó Mendoza con convicción.
El dirigente también destacó la importancia del ambiente interno del equipo, subrayando que, pese a la racha negativa, el grupo se mantiene unido y enfocado en revertir la situación.
Para Mendoza, el liderazgo dentro del clubhouse y la comunicación constante son claves en momentos de adversidad como el actual.
“Ese es mi trabajo como dirigente, mantenerme en constante comunicación, apoyarlos siempre. Agradezco la forma en que ellos se expresan porque eso dice mucho de la calidad no solo como peloteros, sino como seres humanos. Estamos todos en esto unidos. Yo soy el mánager y el responsable, pero así como caímos en el hueco, todos nos vamos a levantar. Este es un gran club, los muchachos están bien unidos y eso es muy importante. Lo que tenemos es que seguir batallando y confiar uno en el otro para cambiar esta racha”, explicó.
Más allá del rendimiento en el terreno, Mendoza también valoró el respaldo que ha recibido de la organización de los Mets, en medio de un entorno de alta exigencia como lo es el mercado de Nueva York.
Aun así, reconoció que la realidad del béisbol profesional impone resultados y que el enfoque debe mantenerse en la mejora diaria.
“Uno entiende la situación. No es fácil jugar de la manera como hemos jugado y que la gerencia siga respaldando. Eso es importante, pero también sabemos que esto es un negocio. Mi trabajo es venir aquí todos los días a sacar lo mejor de los peloteros que tenemos en el roster. Sabemos que tenemos un buen grupo y mi enfoque es mantenerlos positivos, empujarlos y buscar la manera de salir del hueco”, agregó.
En medio de un inicio turbulento, los Mets se encuentran en un punto de evaluación temprana, donde la respuesta del equipo en las próximas semanas será clave para definir el rumbo de la temporada.
Mientras tanto, Carlos Mendoza insiste en mantener la calma, sostener la confianza interna y trabajar en la recuperación de un conjunto que, según él, todavía tiene mucho por demostrar.








