NUEVA YORK.─ El dirigente de los Mets de Nueva York, el venezolano, Carlos Mendoza, inicia la temporada 2026 con una mezcla de confianza, autocrítica y renovada ilusión.
Confirmado en su puesto por David Stearns tras un decepcionante desenlace en 2025, Mendoza enfrenta el reto de transformar las lecciones del pasado en resultados concretos desde el Día Inaugural.
La continuidad del mánager no es casualidad. Desde su llegada en noviembre de 2023, Mendoza acumula marca de 172-152 en dos temporadas, incluyendo una destacada carrera hasta la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 2024.
Sin embargo, el 2025 dejó una huella difícil de borrar: un equipo diseñado para ganar la Serie Mundial, reforzado por la histórica firma de Juan Soto, pasó de dominar las Grandes Ligas hasta el 12 de junio a desplomarse con récord de 38-55 en el resto del calendario.
Ese contraste define el punto de partida para este nuevo capítulo.
Un Opening Day con identidad y desafío
Desde Citi Field, Mendoza dejó claro que el Día Inaugural no es solo una fecha simbólica, sino una prueba inmediata de carácter.
Los Mets reciben en casa a los Piratas de Pittsburgh a las 1:00 P.M. , en un choque de élite Paul Skener contra Freddy Peralta.
“Es un día especial para todos nosotros… pero cuando estás en este nivel, todos los días enfrentas a lo mejor de lo mejor”, expresó, en referencia al duelo ante el estelar lanzador Paul Skenes de los Piratas.
El dirigente enfatizó la esencia del béisbol de alto nivel: los grandes enfrentamientos. “Tenemos un gran alienación, grandes bateadores… de eso se trata, de ver a los mejores pitchers contra los mejores lineups”, señaló, proyectando confianza en la ofensiva de su equipo.
Un camerino renovado y saludable
Uno de los puntos más positivos para Mendoza ha sido el ambiente generado durante los entrenamientos primaverales. “Los muchachos están saludables… se estaban conociendo, sus personalidades”, destacó, subrayando la importancia de la química interna tras un año donde la presión pareció pesar demasiado.
En ese contexto, resaltó la llegada del lanzador Freddy Peralta, a quien no solo valoró por su competitividad en el montículo, sino por su impacto humano dentro del clubhouse.
“Su personalidad… la alegría que trae día a día fue bastante impresionante”, afirmó.
Decisiones estratégicas y desarrollo de talento
Otro nombre clave en la planificación es Ronny Mauricio. Mendoza fue claro al explicar la decisión de darle tiempo de juego regular fuera del equipo grande. Con un infield saludable liderado por Francisco Lindor, la prioridad es que Mauricio acumule turnos en Triple A y desarrollo constante.
“Necesita jugar todos los días… sabemos que nos va a ayudar en algún momento”, explicó el mánager, evidenciando una visión a mediano plazo que busca evitar errores de manejo del talento joven.
Sin comparaciones, pero con convicción
Al ser cuestionado sobre si este equipo supera al del 2025 en papel, Mendoza evitó caer en comparaciones directas.
“El equipo se ve muy bonito en el papel… pero tenemos que salir a ganar en el terreno”, sentenció.
Sus palabras reflejan una lección aprendida: las expectativas no ganan juegos. En 2025, los Mets fueron ejemplo de ello; en 2026, buscan ser la excepción.
Con una base talentosa, un clubhouse más unido y la experiencia de un fracaso reciente, los Mets de Carlos Mendoza entran a la nueva temporada con una narrativa clara: no basta con lucir como contendientes, hay que demostrarlo cada noche.








