YANKEE STADIUM, Bronx, NY.─ La derrota de los Medias Rojas de Boston ante los Yankees en el primer partido de la Serie de Comodines dejó al dirigente Chad Tracy con varias interrogantes que responder, pero también con la mirada puesta inmediatamente en el segundo encuentro de la serie.
Tracy reconoció después del partido que la actuación del derecho Cam Schlittler fue determinante para limitar a la ofensiva de Boston, especialmente por la manera en que combinó su poderosa recta con una curva que, según el manager, utilizó con mayor frecuencia y efectividad de lo que habían observado anteriormente.
“La recta, obviamente, también fue buena. Está muy bien documentado que él lanza fuerte. Tuvo el comando hacia adentro y, comparado con otras ocasiones, hoy utilizó un poco más el lanzamiento rompiente cuando necesitaba strikes. Creo que tuvo muy buen repertorio y ejecutó muy bien sus lanzamientos”, explicó Tracy.
El dirigente de Boston consideró que la curva de Schlittler fue uno de los elementos que más complicaron a sus bateadores. El joven lanzador de los Yankees pudo colocarla dentro de la zona cuando necesitaba un strike, pero también utilizarla por debajo del bate para provocar swings fallidos.
“Utilizó muy bien la curva. Pudo colocarla en la zona cuando necesitaba un strike, pudo dejarla caer debajo del bate y también la utilizó como un lanzamiento para atacar. Simplemente aumentó su uso y la ejecutó muy bien”, señaló.
Tracy también habló sobre la situación de Román, quien tuvo que abandonar el encuentro después de realizar un swing que le provocó molestias.
El manager explicó que el jugador sintió incomodidad y que el cuerpo técnico decidió retirarlo del partido.
“Todavía no lo sé. Seguimos hablando de lo que ocurrió durante el partido. Obviamente, algo le molestó y se volvió incómodo para él, por lo que tuvimos que hacer el movimiento. Veremos cuáles serán los próximos pasos”, manifestó.
Posteriormente, Tracy confirmó que la molestia se produjo en la misma mano que había estado afectada anteriormente.
“Parece que sí, pero todavía lo estamos evaluando. Es la misma mano. Después del swing sintió la molestia y se volvió demasiado incómodo para él”, indicó.
El manager también explicó algunas de las decisiones tomadas con el cuerpo de lanzadores cuando Boston comenzó a quedarse atrás en el marcador.
Con la serie apenas comenzando, Tracy señaló que también debía considerar la disponibilidad de sus relevistas para los próximos compromisos.
“Creo que llegamos a un punto en el que, por la manera en que se estaba desarrollando el juego, tratábamos de mantenernos cerca. También queríamos conservar algunos de nuestros brazos para lo que viene. Cuando caes por cuatro carreras, tienes que pensar también en el resto de la serie y tratar de mantener disponibles a tus lanzadores”, sostuvo.
Sobre el trabajo de Pedro, Tracy valoró el esfuerzo del lanzador pese a los problemas que encontró para avanzar profundamente en el partido.
“Pensé que lanzó bien. Ellos hicieron un buen trabajo llevando los conteos a situaciones complicadas. Pusieron corredores en las bases y él tuvo que trabajar alrededor de ese tráfico. Creo que compitió extremadamente bien durante el tiempo que estuvo en el juego y nos dio todo lo que podía”, dijo.
Tracy reconoció que el elevado número de lanzamientos complicó la posibilidad de que Pedro pudiera avanzar más entradas.
“El número de lanzamientos estaba ya en los ochenta y tantos y todavía estaba tratando de llegar al quinto inning. Eso es un poco más de lo que normalmente vemos con Pedro, pero era algo que podíamos esperar en un ambiente como este. Creo que compitió muy bien y dio todo lo que tenía”, agregó.
A pesar del revés, Tracy no ocultó su confianza en el abridor programado para el segundo encuentro.
“Tenemos mucha confianza en todos nuestros abridores y en la manera en que han trabajado durante toda la temporada. Tener a Sonny en el montículo mañana nos da mucha tranquilidad. Cada vez que él está ahí, sabemos lo que puede darnos. Y mañana tenemos mucho en juego”, afirmó.
La derrota coloca a Boston en una situación exigente dentro de una serie corta, pero Tracy dejó claro que el club ya debe cambiar el enfoque hacia el próximo desafío.
Para los Medias Rojas, la respuesta tendrá que llegar sobre el terreno, con una ofensiva que deberá encontrar la manera de descifrar al pitcheo de los Yankees y con su cuerpo de lanzadores obligado a mantener el partido bajo control.
La noche terminó con frustración para Boston, pero la serie todavía continúa y el mensaje de Tracy después del primer partido fue claro: confianza en sus jugadores, evaluación de las lesiones y preparación inmediata para el próximo compromiso.








