YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- El dominicano Christopher Morel está pasando por un gran momento, luego de hacer su debut de Grandes Ligas con los Cubs de Chicago, rápidamente se ha convertido en uno de los novatos más populares en la actual campaña, sin embargo hubo un momento en el que su futuro como jugador de béisbol profesional se vio en duda.
El 21 de diciembre del 2015 es una fecha que por siempre quedará marcado en la mente de Morel, ya que considera fue el día donde volvió a nacer. En ese entonces era apenas un joven prospecto en la organización de los Cubs de Chicago. Listo para tomar sus vacaciones de diciembre.
Morel viajaba en una guagua de transporte público desde La ciudad capital, Santo Domingo hacia a su casa en Santiago cuando tuvo un accidente que estuvo cerca de costarle su carrera como jugador de béisbol profesional.
“Ese pequeño accidente paso en el 2015 en Diciembre 21, yo estaba en Transporte Espinal en la Capital, yo iba para Santiago y faltaban varios minutos para salir y cuando fui a la cafetería que me di la vuelta, que ya el bus había arrancado, la cafetería tenía una puerta de cristal la cual yo no se de que abriera completamente y le di con mi parte izquierda, con mi hombro izquierdo y el cristal cayó sobre mí”, recordó Morel.
Un momento traumante y difícil para el jugador que cambió completamente el rumbo de su vida, ya que lo llevó a mirar la vida desde otra perspectiva, donde su sueño más grande estuvo a punto de esfumarse como la espuma.
“Exactamente en el momento que choque con el cristal, simplemente estaba nervioso, pedía agua, sentí como que estaba yendo, estaba perdiendo mucha sangre,” dijo.
El tiempo lejos de ser su aliado se convirtió en su peor enemigo, ya que su pasar era muy lento para el gusto del receptor, que tenía esperanzas de recuperarse para poder volver al terreno de juego y continuar persiguiendo el sueño de continuar siendo un atleta profesional.
“Pero ya en el transcurso del tiempo, en el 2016 el doctor me dijo que no iba a poder volver a jugar pelota. Y ahí caí al suelo, no podía más”, confesó
El futuro no era muy prometedor, las probabilidades no estaban a su favor de acuerdo con los pronósticos de los doctores, por su parte Morel decidió aferrarsea a su fe, guardando la esperanza de que tiempos mejore vendrían aunque a veces la desesperación le ganaba la batalla a pesar de su intento de permanecer firme durante su proceso de recuperación.
“Hablando de esto que tu lo digas de verdad me choca porque yo solo sé lo que pase estando solo en Estados Unidos sin saber el idioma, mi familia lejos, yendo al baño todos los días, tratando de abrir mi mano y viendo que no podía”, manifestó
Para siempre grabada en su mente está la fecha que lo ha hecho cambiar su filosofía de vida, el inicio de la etapa más oscura de su vida, y que al mismo tiempo le llevó hacia la claridad ya que pudo poner en perspectiva las prioridades de su vida.
“Todos los años llegando diciembre, creo que me acuerdo más fácil del accidente mío que de mi cumpleaños, llega el cumpleanos y me acuerdo más cuando empiezan a publicar fotos y las felicitaciones, y el día del accidente ya lo tengo en mente desde el primero de diciembre”, declaró.
Morel no se cansa de agradecerle a Dios la gran obra que ha hecho en su vida. Lleno de fe y muy emocionado relata su historia y no deja de testificar sobre las maravillas que el señor ha hecho en su vida.
“Dios ha hecho una gran obra conmigo y gracias a Dios estoy cumpliendo uno de mis sueños”, comentó.
El dominicano utiliza su plataforma para poder hablar abiertamente sobre el acercamiento que tuvo a Dios luego de haber pasado por un proceso tan difícil mental y físicamente, pero se enorgullece en poder exhortar lo bendecido que se siente por los resultados que ha conseguido en su vida.
“Sin importar que, si tu tienes la oportunidad y Dios te da la oportunidad de seguir luchando por tus sueños o cada dia que tu te levantas tú tienes la oportunidad de pedirle a Dios, agradécele a Dios que todo se puede sin importar que”, exhortó.








