Agustín Zapata / (ENVIADO ESPECIAL)
COOPERSTOWN, NY.- Si David Ortiz fue grande en el campo de juego, mucho más gigante es en la sociedad.
El Big Papi es un milagro de Dios en la tierra. Es como dijo un sacerdote español: “No hay mejor amigo que aquel que da la vida por los demás”. El Big Papi vino al mundo a ser un gran pelotero, un gran ser humano y por supuesto a salvar vidas humanas.
Casi 2,000 bebés nacen con defectos cardíacos congénitos en la República Dominicana cada año. Y aproximadamente el mismo número nace con defectos cardíacos congénitos cada año en Nueva Inglaterra.
Es una similitud sorprendente que habla de dos lugares que David Ortiz ama mucho.
El Papi a través del Fondo para Niños David Ortiz ha proporcionado financiar cirugías de cardiología pediátrica para niños de bajos ingresos, al igual que detección y cribado de más de 1,600 niños.
Además, brinda apoyo a un programa regular de alcance y detección rural en República Dominicana. Y apoyo de especialistas en puericultura a más de 4.000 niños.
Lleva a cabo un programa de capacitación especializada en atención cardíaca pediátrica para 12 hospitales del área de Nueva Inglaterra, pero también ejecuta capacitación extendida para cientos de trabajadores de emergencia, para mejorar los resultados de casos cardíacos pediátricos.
Y un espacio de diagnóstico mejorado para los niños que visitan la sala de emergencias del Hospital Mass General for Children.
Por eso Junior Noboa, Comisionado Nacional de Béisbol en la República Dominicana, y un ex pelotero que jugó ocho en las Grandes Ligas y alrededor de 15 a nivel profesional, calificó a David Ortiz con un corazón más grande que todos los estadios done conectó sus kilométricos cuadrangulares.
“David es una personalidad única, un jugador que se caracterizó con un liderazgo dentro como fuera del terreno de juego. Para mí más grande ser humano que jugador, porque David ha salvado muchas vidas de muchos de nuestros niños y eso para mí tiene mucho más valor”, agregó.
Noboa, quien estuvo en la exaltación de David Ortiz al Salón de la Fama de Béisbol el domingo en Cooperstown, y que trabaja además para la organización de D-Backs de Arizona, señaló que la exaltación de Big Papi se convirtió en un día muy especial para todos los dominicanos y también para los Estados Unidos.
Junior Noboa, fue una de las personalidades que acompañaron al Ministro de Deportes de la República Dominicana, Francisco Camacho, en la comitiva oficial enviada por el gobierno central que encabeza Luis Abinader, en la inducción al Salón de la Fama.
David Ortiz pronunció un discurso conmovedor frente a una multitud exultante para destacar las inducciones al Salón de la Fama del Béisbol del domingo en Cooperstown, Nueva York.
El toletero de los Medias Rojas de Boston y los Mellizos de Minnesota fue uno de los siete jugadores admitidos formalmente en el Salón junto con Gil Hodges, Jim Kaat, Minnie Miñoso, Tony Oliva, Bud Fowler y el pionero de la Liga Negra Buck O’Neil. Fowler, Hodges, Miñoso y O’Neil fueron admitidos póstumamente.
Ortiz es el primer bateador designado incluido en el Salón en su primera boleta y el cuarto jugador nacido en República Dominicana en unirse al Salón junto a Pedro Martínez, Juan Marichal y Vladimir Guerrero.
Ortiz se retiró de la MLB como el mejor bateador de una era de los Medias Rojas que vio a la franquicia asegurar su primer campeonato de Serie Mundial desde 1918. Pasó las primeras seis temporadas de su carrera con los Mellizos, quienes lo liberaron después de la temporada 2002. Firmó con los Medias Rojas como agente libre de 27 años en 2003 y ayudó a llevarlos a un título de Serie Mundial en 2004.








