YANKEE STADIUM, NY.─ El mocano Blas Castaño ha asumido un nuevo desafío en su carrera en las Grandes Ligas: dejar atrás, al menos por ahora, su tradicional rol de abridor para convertirse en una pieza del bullpen de los Rockies de Colorado, una transformación que reconoce ha sido diferente, pero que está aprovechando gracias a su capacidad para adaptarse rápidamente.
“Es un poco diferente, pero a mí se me ha hecho un poquito más fácil por el motivo de que yo soy un pitcher que tengo mucha energía, puedo calentar rápido. Cualquier emergencia puedo estar ready rápido”, explicó Castaño durante una conversación en el Yankee Stadium con el periodista Agustín Zapata.
El lanzador derecho, quien este 8 de septiembre celebra su cumpleaños, admite que la transición no ha sido completamente sencilla.
Acostumbrado durante buena parte de su carrera a prepararse bajo la rutina de un abridor, ahora debe estar preparado para entrar al partido prácticamente en cualquier momento.
“Es un poco incómodo, la verdad, porque uno sale del bullpen, viene de una vez. Es diferente a que uno tiene una rutina de preparación día tras día. Es muy diferente, pero gracias al poder de Dios me he impuesto”, manifestó.
Ese proceso de adaptación representa otro capítulo en la carrera de un pelotero que ha tenido que abrirse camino a fuerza de perseverancia.
Castaño firmó originalmente con los Yankees de Nueva York en 2018 y permaneció cinco temporadas dentro de la organización antes de continuar su carrera con los Marineros de Seattle.
Después de quedar en libertad de los Yankees, Seattle le brindó una nueva oportunidad y fue allí donde finalmente alcanzó el sueño de todo jugador profesional: llegar a las Grandes Ligas.
Su debut con los Marineros se produjo el 28 de mayo de 2025, convirtiéndose en el momento culminante de años de trabajo en las Ligas Menores.
“Yo firmé con la organización de los Yankees, como bien lo dijiste. Tuve el privilegio de irme a los Marineros después que los Yankees me dejaron libre. Hice mi debut con los Marineros en 2025 y gracias al poder de Dios hoy estamos aquí con este equipo de Colorado que me ha dado una maravillosa oportunidad”, expresó.
En 2026, Castaño comenzó la campaña en Triple-A Tacoma y tuvo un buen desempeño antes de ser designado para asignación por Seattle.
Posteriormente, los Rockies de Colorado lo reclamaron de la lista de waivers, abriéndole una nueva puerta en las Mayores.
En su primera etapa con Colorado trabajó en 10 partidos, acumulando 20.2 entradas, con efectividad de 3.92, WHIP de 1.36 y 7.4 ponches por cada nueve entradas.
Una lesión en el pectoral interrumpió momentáneamente su actuación, aunque posteriormente continuó trabajando en Triple-A Albuquerque.
Más allá de los números, el cambio de rol ha obligado a Castaño a modificar su preparación mental y física. Ahora debe estar listo para entrar al juego sin la extensa rutina previa que caracteriza a un abridor.
Y el derecho entiende que esa capacidad de reaccionar rápidamente puede convertirse precisamente en una de sus mayores fortalezas.
El reto, además, adquiere una dimensión especial cuando le corresponde lanzar en Colorado, donde las condiciones del Coors Field representan uno de los mayores desafíos para los lanzadores de las Grandes Ligas.
“Es un poco difícil porque los movimientos no son iguales. Los picheos no se mueven igual, la bola tiene un poquito más de facilidad de irse del estadio”, explicó.
Ante esas condiciones, Castaño apuesta por la localización y por atacar la zona de strike.
“Trato de poner todo en manos de Dios primeramente y tratar de mantenerme bajito, localizar bien mi picheo y tratar de atacar la zona. Tratar de atacar la zona es lo más importante, porque si caemos por debajo, según los movimientos no están, vamos a tener problemas”, señaló.
Su adaptación al bullpen también ha despertado en él el deseo de llevar esa nueva experiencia al béisbol invernal dominicano. Castaño pertenece a los Gigantes del Cibao y espera tener la oportunidad de lanzar con el conjunto francomacorisano.
“Todavía la gerencia no ha tenido contacto conmigo, pero sí estoy muy motivado a lanzar en Dominicana”, reveló.
El mocano considera que una temporada invernal sería una excelente oportunidad para continuar familiarizándose con su nuevo rol.
“Como que estoy relevando ahora, quiero seguir adaptándome a lo que es el bullpen y sí quiero lanzar allá. Quiero lanzar allá, quiero ayudar al equipo con lo más que pueda”, afirmó.
La historia de Blas Castaño continúa escribiéndose desde un lugar diferente.
El antiguo abridor ahora aprende los secretos del bullpen, mientras intenta consolidarse en una organización de Grandes Ligas que le ha ofrecido una nueva oportunidad.
De los Yankees a Seattle, de Seattle a Colorado y de abridor a relevista, el derecho mocano sigue demostrando que su carrera no ha estado definida por los cambios de uniforme ni por los obstáculos, sino por su capacidad de encontrar una nueva oportunidad y aprovecharla.
Ahora espera que esa oportunidad también llegue desde la República Dominicana.








