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CITI FIELD, Queens, NY.- En el mes de mayo de este año las Grandes Ligas castigó a Domingo Germán con 10 partidos de suspensión, por usar supuestamente sustancias para mejorar el agarre de la pelota.
Al lanzador dominicano lo habían expulsado de un choque que estaba lanzando contra los Azulejos de Toronto.
El serpentinero derecho no apeló la resolución de la liga y al instante inició a cumplir la pena.
El jefe de equipo de los árbitros, James Hoye, dijo a los medios esa vez, después del partido que la mano de Germán era «la más pegajosa que he sentido», y agregando que «definitivamente no era colofonia».
Por la misma razón en esta misma temporada Germán atravesaba por la misma situación.
El 15 de abril, fue consentido quedarse en el juego contra los Mellizos de Minnesota después de recibir indicaciones de lavarse las manos.
Germán consultado sobre la situación dijo que eso no le afectó en nada mentalmente, considerando que en el 2020 la MLB lo suspendió por 81partidos por un caso de violencia doméstica, pudo superar el mismo.
“Claro que no, no me afectó para nada. Esas son cosas que sabía que iba a pasar rápido, ya que yo vengo de una suspensión más larga”, aseguró.
“No dejé que eso me afectara, no dejé que eso se me inculcara en la cabeza, lo cogí sumamente tranquilo y lo que siempre me puse en la mente fue regresar más fuertes”, afirmó.
El serpentinero dominicano, aclaró que en el montículo siempre ponen dos perrubias para los lanzadores, una que es arenosa y la otra rocosa.
“Yo siempre uso la rocosa que es más pegajosa, y más ahora en calor que uno suda la mano”, dijo.
Germán, aseguró que a pesar del castigo de 10 juegos, no ha cambiado, sigue tocando como siempre la perrubia rocosa en los juegos.
Dijo que la suspensión no le afectó, porque tiene una misión, un compromiso de siempre salir al juego dar lo mejor él y competir.








