CITI FIELD, Queens, NY.- Los Mets recurrieron a Díaz, el mejor cerrador del juego, en la séptima entrada. Fue un movimiento interesante, pero también tenía sentido.
En un juego 3-2, los outs en el séptimo fueron vitales, con tres entradas más restantes para que los Mets aumentaran su ventaja.
Edwin Díaz proporcionó 1 2/3 entradas en blanco.
Los bateadores 8-9-1 de los Padres estaban arriba, pero Trent Grisham, quien bateaba octavo el sábado, estaba caliente.
Además, Díaz iba a ver el corazón de la orden de los Padres, de todos modos.
El puertorriqueño lanzó un séptimo en blanco, con Juan Soto rodado con un corredor en base para terminar la entrada. Necesitó 19 lanzamientos para hacerlo.
Con los Mets arriba 7-2 y luego de una larga parte baja de la séptima entrada, Díaz regresó al montículo para lanzar la octava.
En la octava entrada, Díaz permitió una base por bolas y registró dos outs. Terminó con 28 lanzamientos.
“Yo estaba preparado para venir temprano, llegué tempranito al bullpem y me puse redy”, dijo Díaz, después de finalizar el partido.
Edwin, dijo que el dirigente Showalter habló con él ante del juego y le dejó saber que se pusiera ready por si tenía que utilizarlo.
“Nosotros estamos listo para venir y ganar el Juego 3 de la serie de comodines”, indicó Díaz.
Explicó que el Juego 3 es muy interesante para ambos equipos, sin embargo repitió que ellos están optimistas.
Dijo que cuando Showalter entró al montículo y le explicó la razón, porqué tenía que retirarlo.
“Me dijo que mañana (hoy) te necesito para el juego decisivo, y yo entendí el punto”, señaló.
“En este clubhouse habrá celebración ciento por ciento. Estamos contentos y positivos. Tendremos un gran noche”, manifestó.








