CITI FIELD, Queens, NY.- Los Mets de Nueva York tuvieron una primera mitad de temporada de ensueño. El receso del Juego de Estrellas marca el final de la primera mitad de la temporada. Una vez acabada las festividades del Juego de Estrellas es cuando todos los miembros de cada uno de los treinta equipos de Las Mayores se aprietan las agujetas.
Los Mets iniciaron la segunda mitad con una muy buena posición. La escuadra dirigida por Buck Showalter actualmente tiene un récord de 58 – 36 luego de haber perdido el primer partido de la serie de tres encuentros a jugar este fin de semana contra los Padres de San Diego.
El lanzador Chris Bassit ha sido una parte importante del éxito que han tenido los Metros. En la ausencia del lanzador Jacob deGrom, la rotación abridora ha sorprendido ya que a pesar de las altas y bajas que han experimentado en la temporada no le han apagado la chispa campeona al conjunto.
A pesar de tener un buen récord actualmente, el lanzador está consciente de que no pueden confiarse ya que la clave del éxito está en la consistencia en el poder continuar ganando partidos para poder conseguir un lugar en la postemporada.
“Obviamente nuestro objetivo principal es ganar la serie mundial. Pero creo que no podemos mirar hacia delante, tenemos que tomar las cosas dia a dia y esperemos tener suficientes días buenos amontonados para finalmente llegar a verdadero final donde queremos estar” dijo.
El derecho que llegó a Nueva York por la vía del cambio desde Oakland en marzo del 2022, luego de haber estado con la organización de los Atléticos desde el 2015, se siente feliz de estar jugando en Queens ya que es parte de un equipo ganador que cuenta con una gran armonía y una gran presencia de liderazgo exhibida por sus actuales compañeros.
“Es increíble. Tenemos muy buenos líderes. Tenemos a Lindor, a Scherzer, y Pete (Alonso), esos chicos, están haciendo un trabajo increíble y manteniéndonos a todos en línea y asegurándose de que hagamos todas las cosas bien y ha sido increíble”, dijo.
Ganar es divertido y más aún cuando se está haciendo una buena atmósfera. La dinámica de competitividad que tienen entre compañeros para poder juntos competir por el equipo hace que las victorias sean más dulces y llenas de aprendizaje ya que considera estar compartiendo camerino con majestuoso lanzadores.
“Lo más divertido del caso es que nos alentamos el uno al otro, y es muy divertido porque podemos llegar a ser muy competitivos entre nosotros mismos y obviamente estamos compitiendo para el equipo y es divertido estar alrededor de la grandeza”, expresó.
Bassit tomará la bola en el segundo partido de la serie contra los Padres donde se enfrentará con el ganador del premio Cy Young en la liga americana de 2018 Blake Snell. En la campaña actual el lanzador ha visto acción en 17 partidos, posee un récord de 7-6 con una efectividad de 3.79 en 102.0 entradas lanzadas donde ha retirado por la vía del ponche a 104 bateadores.








