CITI FIELD, QUEENS, NY.─ Cuando Ezequiel Tovar regresó al Spring Training de los Rockies de Colorado con una sonrisa distinta, una energía renovada y un motivo de orgullo imposible de ocultar, volvió como campeón del Clásico Mundial de Béisbol con Venezuela.
El campocorto venezolano no quiso que ese momento histórico pasara desapercibido.
Apenas se reportó con su organización, pidió un permiso especial para seguir usando su camiseta de Venezuela en medio de los entrenamientos, una solicitud que los Rockies aceptaron sin problema.
Incluso, tras conquistar el título ante Estados Unidos, Tovar siguió vistiendo orgullosamente su jersey vinotinto dentro del complejo del club, reflejando lo que significó para él aquella conquista.
A sus 24 años, el nativo de Maracay se encamina a su quinta temporada con Colorado, manteniéndose como el campocorto titular de la franquicia y con la misión clara de recuperar el nivel que lo llevó a firmar una extensión de contrato por 63.5 millones de dólares.
“Nuevo año, nueva temporada, mismo uniforme, mismo objetivo. Claro, buscar la manera de prepararnos bien en las prácticas, buscar la manera de sentirnos cómodos y buscar el mejor resultado allá afuera”, expresó Tovar, dejando claro que su enfoque está en volver a ser pieza clave dentro del club.
Después de una campaña 2025 limitada por lesiones, donde apenas disputó 95 juegos, bateó para .253 con nueve cuadrangulares y 33 impulsadas, el venezolano llega saludable y con la mente puesta en un resurgir.
Los Rockies creen firmemente en eso, especialmente por lo que mostró durante el Clásico Mundial y por el liderazgo silencioso que representa dentro del clubhouse.
“Bendecido, no tengo por qué quejarme. Creo que Dios me puso aquí por una razón y nada, buscando la manera de literalmente glorificarlo”, afirmó el shortstop al hablar sobre sus primeros años en Grandes Ligas.
Tovar también reconoció la tranquilidad que representa haber asegurado el futuro financiero de su familia con su gran contrato.
“Yo creo que te da paz, te da tranquilidad para que te enfoques muy bien en el 100% en el campo. Como te digo, son bendiciones que Dios nos manda y feliz por eso”.
Ese enfoque lo llevó también a conquistar uno de los mayores logros defensivos de su carrera: el Guante de Oro en 2024.
“Bendecido por eso, gracias a Dios. En el 2024 tuve la oportunidad de ganármelo. Y nada, seguir trabajando para ver si conseguimos el otro”.
Pero si hubo una experiencia que marcó profundamente al venezolano fue el Clásico Mundial.
Con Venezuela fue uno de los peloteros más productivos del torneo, bateando para promedio de .471, conectando tres dobles, negociando un boleto y robándose dos bases.
Su actuación, especialmente ante Japón, fue determinante para consolidarse como titular en las paradas cortas del conjunto criollo y luego celebrar el histórico campeonato frente a Estados Unidos.
“Creo que lo mejor, gracias a Dios conseguimos la victoria, pero más allá de eso, creamos una familia. Creo que el ambiente que se creó en el Clásico fue algo bien bonito. Fue una bendición y eso queda guardado en el corazón”.
Para Tovar, más allá del trofeo, el verdadero premio fue la unión que sintió su país durante esos días.
“Yo creo que todo. Venezuela esa semana se sintió bien unida, que es lo que estábamos buscando nosotros y poder darle esa alegría fue bastante… literalmente, feliz para nosotros”.
Incluso comparó esa armonía con el ambiente que vive actualmente en Colorado.
“Allá todo el mundo hablaba español, éramos todos venezolanos, se sintió una familia, pero aquí también es así mismo. Estamos buscando la manera de sentirnos más, obviamente muchas caras nuevas, de conocernos mejor, de jugar más en química, pero nada, eso viene. Creo que vamos por buen camino”.
Ahora, con el Clásico ya en la historia y con la emoción todavía viva, Tovar pone toda su atención en la temporada 2026 de Grandes Ligas.
“Nada, mantenerme saludable, que es lo más importante de todo, y buscar la manera de poder ayudar al equipo. Creo que eso es lo más importante”.
Con juventud, madurez, defensa élite y el orgullo de haber llevado a Venezuela a la cima del béisbol mundial, Ezequiel Tovar no solo regresa como campeón, vuelve con la responsabilidad de convertirse en el rostro del futuro de los Rockies de Colorado.








