YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- El béisbol corre como la sangre por las venas de Fernandito Villalona, el artista más carismático de la República Dominicana.
Es su deporte favorito y es su pasión, después de la música, en este caso el género merengue.
Villalona estuvo este lunes en el Yankee Stadium, y antes al inicio del partido entre los Marineros de Seattle y su equipo de simpatía Yankees de Nueva York, se presentó al terreno de juego acompañado de una amplia comitiva, encabezada por Yasmin Reyes, madre del pelotero Julio Rodríguez, quien vino con dos hermanitos de Julio.
El Mayimbe vino luciendo una camiseta de Julio Rodríguez, la #44, del Juego de las Estrellas, celebrado recientemente en el Dodger Stadium, en Los Angeles, y que representó a los Marineros de Seattle.
«Para mi Papá, El Mayimbe», dice la dedicación de parte de Julio Rodríguez.
Es la primera vez este año que Villalona viene al Yankee Stadium. Y la razón es porque vino darle apoyo formal y de aliento a su hijo Julio Rodríguez, como le dice, quien está fuera de juego por un pelotazo que recibió el sábado en la muñeca derecha del lanzador dominicano Rafael Montero de los Astros de Houston.
«Vine a Nueva York especialmente a darle mi respaldo», comentó El Mayimbe, mientras compartía con otro dos hermanitos de Julio Rodríguez, y de sus amigos Richard Rodríguez y Javier Burgos.
«Me siento feliz y contento, yo por un lado de soy de los Yankees, pero por otro lado obligatoriamente de Seattle, porque donde quiera hay un dominicano ahi estoy yo», dijo.
El Mayimbe nos dijo que su amor por el béisbol es porque en Loma de Cabrera jugó béisbol romántico (amateur).
Villalona es un fiel fanático de las Aguilas Cibaeñas, y seguidor de los equipos dominicanos que compiten en diferentes renglones, llámese Serie del Caribe, Clásico Mundial, entre otras actividades.
Indicó que lamentablemente en aquel entonces nunca tuvo la oportunidad que determinado scout fuera a verlo, sin embargo mencionó que otras figuras de allí brillaron y están poniendo el nombre en alto de Loma de Cabrera.
Es el caso del Mayimbito, Furcal, Gómez y ahora Julio Rodríguez, y por eso se siente feliz y contento.








