FILADELFIA.─ Los Filis de Filadelfia volvieron a encontrar una forma dramática de ganar. Después de pasar casi todo el partido limitados ofensivamente por el pitcheo de San Francisco, el equipo reaccionó en el cierre del noveno episodio y dejó en el terreno a los Gigantes 3-2 en el primer juego de una doble cartelera dividida en el Citizens Bank Park.
La noche tuvo dos protagonistas principales: Kyle Schwarber, quien alcanzó una marca personal histórica, y Justin Crawford, el novato que volvió a responder en el momento de mayor presión.
Schwarber encendió temprano a la fanaticada con el jonrón número 350 de su carrera. El batazo llegó en el primer episodio ante el derecho Logan Webb, en conteo de 3-2, con una conexión que salió a 113 millas por hora y viajó una distancia proyectada de 406 pies hacia el segundo nivel del jardín derecho. Fue, además, su décimo cuadrangular de la temporada y el 197 de su carrera con los Filis.
El batazo redujo la ventaja de los Gigantes a 2-1, pero después de ese contacto el ataque de Filadelfia quedó prácticamente apagado durante varias entradas. Webb mantuvo bajo control a la alineación local, mientras San Francisco protegía una mínima diferencia que parecía suficiente para abrir la doble jornada con triunfo.
Todo cambió en el noveno inning. El cubano Adolis García inició la reacción con un sencillo dentro del cuadro. Luego, Bryson Stott respondió con un triple remolcador que igualó el marcador y encendió nuevamente el Citizens Bank Park. La escena quedó preparada para Crawford, quien con dos outs conectó otro batazo dentro del cuadro que permitió a Stott anotar desde la antesala y sellar la victoria.
Para Crawford, fue el segundo hit de oro de su joven carrera, una muestra más de la madurez competitiva que ha exhibido en sus primeros pasos en las Grandes Ligas. De acuerdo con el reporte de The Philadelphia Inquirer, el novato también venía ganando protagonismo en un tramo en el que los Filis necesitaban respuestas ofensivas oportunas.
El triunfo tuvo valor adicional para Filadelfia porque marcó su primera serie ganada desde el 4 de abril, según reportó The Philadelphia Inquirer. En una campaña con altibajos, este tipo de victorias puede servir como impulso anímico, especialmente cuando combina la experiencia de un bateador de poder como Schwarber con la sangre fría de un joven como Crawford.
Schwarber, por su parte, se convirtió en el noveno jugador activo de MLB en alcanzar los 350 cuadrangulares, una cifra que reafirma su lugar entre los grandes bateadores de poder de esta generación. Yahoo Sports destacó que la marca llegó en la misma jornada en que los Filis terminaron celebrando con una victoria de oro ante los Gigantes.
Para los Gigantes, la derrota fue dolorosa por la forma en que se produjo: llegaron al noveno con ventaja, pero el relevo no pudo completar el trabajo. Para los Filis, en cambio, fue una victoria de carácter: resistieron una noche ofensiva complicada, aprovecharon su última oportunidad y terminaron celebrando gracias a una combinación perfecta de poder histórico y juventud decisiva.









