YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ Recientemente, los Atléticos activaron al tercera base Gio Urshela de la lista de lesionados de 10 días.
Urshela estuvo fuera de acción por una distensión en el tendón de la corva izquierdo. Se lesionó durante la derrota por 10-5 ante los Angelinos de Los Ángeles el 22 de mayo.
El jugador colombiano que disfrutó de su mejor temporada en 2019, cuando estableció récords personales de promedio de .314, 21 jonrones y 74 carreras impulsadas en 132 juegos con los Yankees de Nueva York, volvió a El Bronx, pero esta vez de visitante con los Atléticos.
“Mi carrera ha sido de alta y baja, pero perseverando siempre, sin bajar la cabeza y con la disciplina que siempre tenemos que tenerla en la mente”, dijo.
Urshela, de 33 años, batea para .234 con 14 carreras impulsadas en 36 juegos esta temporada, su primera con los Atléticos. Los Atléticos son su octavo equipo en las Grandes Ligas.
En general, Urshela tiene un promedio de bateo de .271 en su carrera, con 73 jonrones y 345 carreras impulsadas en 824 juegos.
Consultado por periodistas de NYC SPORTS NEWS, Gio cuenta los buenos recuerdos con los Yankees en los ocho años que vistió esa legendaria franela.
“Bien, super contento, siempre que vengo aquí, recuerdo esos momentos inolvidables con los Yankees, especialmente la energía de este estadio en cada uno de los juegos que se celebrant aquí”, subrayó.
En su primera aparición con los Atléticos que están jugando en el Sutter Health Park, hogar de los Sacramento River Cats, filial de los Gigantes de San Francisco, aseguró que está feliz, a pesar que el conjunto atraviesa un mal momento.
Los Atléticos que perdieron el viernes de los Yankees, tienen marca de 33-51, a 17 juegos de diferencia de los Astros de Houston, que ocupan el primer lugar en la División Central en la Liga Americana.
Pero, Gio es un pelotero que a pesar de la situación de su equipo se mantiene con la misma energía y entusiasmo para dar lo mejor de él para el equipo.
Aclaró que a pesar que no han jugado el mejor béisbol en su nueva casa en Sacramento que lo albergará hasta el 2027, hay que seguir jugando con la misma intensidad de fuerza.








