Tuve la gran oportunidad y el honor de conocer a una de las mejores chef de República Dominicana cuando vino de visita a New York. Una persona con altas cualidades humanas y con ausencia total de poses y fingimiento.
Es una experta en la labor culinaria tradicional, con la fortuna de crear contenido para una plataforma famosa de videos, donde, no solo comparte sus ricas recetas de una manera afable, sino, que a través de su manera tan natural de compartir las informaciones, ella cambia vidas.
Conocer su persona llamó poderosamente mi atención porque confirmé lo que ya la Santa Biblia nos recalca: Al que ama a Dios y guarda sus mandamientos, se le nota ese amor hacia los demás.
Tuve la osadía de preguntarle que si era cristiana, porque de por sí se le nota por encima de la ropa la santidad y se le nota que es una persona que guarda los mandamientos de Dios; y efectivamente, es una persona con fundamentos bíblicos y muy activa en la comunidad cristiana.
Pero, quiénes son aquellos que guardan los mandamientos y de cuáles mandamientos habla Dios en Su Palabra?
Como ya mencioné, son aquellos, que al igual que la chef, se les nota. Lo dicen sin palabras con sus vidas, con su actitud, con su actuar, con sus valores, con su empatía y con el trato amble y delicado que ofrecen a todo el que se le cruza en su camino.
En el libro de Juan, en la Santa Biblias Cristiana, específicamente en el verso 15, se lee; ¨Si me amaís guarda mis mandamientos¨. Esto nos enseña, querido lector, que amar a Dios va más allá del simple hecho de creer en Él y no hacerle daño a nadie, como muchos afirman.
Sin embargo, es menester mencionar que los mandamientos de Dios se resumen en dos grandes mandamientos que fungen como eje transversal de lo que debemos guardar. “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente… y el Segundo es semejante; Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Mateo 22: 37 – 39.
Guardar los mandamientos de Dios no es necesariamente hacer un listado de cinco páginas de lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer en la vida, no! Más bien es creer en Dios, orando y leyendo la Biblia de manera regular donde el mismo Espíritu Santo te dirá al oído cómo agradar a Dios y automáticamente tu vida presentará cambios asombrosos; tu manera de tratar a los demás irá mejorando y vas a ser una persona llena de luz que impactará vidas de manera positiva.
¨No es difícil guardar mis mandamientos¨ dice Dios y si te cuesta mucho, Él te ayuda porque todas nuestras cargas se vuelven ligeras con su ayuda. Esta sociedad está cada día más complicida para vivir en paz; nada nos llena, nos hemos vuelto seres impacientes y afanosos por cosas con valor material, lo que nos ha llevado a desplazar lo que realmente tiene valor, aquello que no se toca ni se puede comprar con dinero.
No perdamos esa oportunidad de guardar los mandamientos de Dios ahora que podemos. Insisto y te motivo a ser ejemplo para los demás, a buscar amor y paz en la única fuente de vida, que es Jesucristo, el hijo de Dios que nos enseñó que todos podemos guardar los mandamientos.
Nuestra vida es un regalo valioso que debe ser compartido con mucho amor.
Todo lo que tenemos es por amor y gracia del Padre, de nuestro Dios todopoderoso.
Hoy es el día; mañana no sabremos qué pasará con certeza.
Guardemos Sus mandamientos.









