YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ El cubano Jorge Soler, de los Angelinos de Los Ángeles en las Grandes Ligas de Béisbol, es conocido por su impresionante poder al bate, y ha jugado para varios equipos en las mayores, incluyendo los Cachorros de Chicago, los Reales de Kansas City, los Bravos de Atlanta y los Marlins de Miami.
Con 33 años de edad, Soler está en su temporada 12 en las Mayores, y según él, sigue aquí, gracias a su disciplina y a los ajustes que hay que estar haciendo para seguir en el big show.
Soler fue parte del equipo campeón de la Serie Mundial de 2016 con los Cachorros y ganó otro anillo en 2021 con los Bravos, donde también fue nombrado MVP de la Serie Mundial.
En su carrera de en la MLB ha gozado de muchos momentos inolvidable, pero dejar de recordar ese episodio del año 2016, cuando ganó su primera Serie Mundial, algo gradioso, según lo define.
Soler nació en La Habana, Cuba, y escapó de la isla en 2011, firmó con los Cachorros de Chicago y debutó en la MLB en 2014, inmediatamente en el 2016, fue parte del equipo campeón de los Cachorros, ganando su primer anillo de Serie Mundial.
Reconoce que cada vez el béisbol está más difícil, y por esa delicada situación hay que estar encima haciendo los ajustes a los pitchers.
Recordó que en el 2017 lo bajaron a triple A, debido a los momentos malos que tuvo frente a los lanzadores que se han convertidos entre los mejores estudiantes de este juego en procura de elimar a los bateadores con sus pitcheos.
En 2021, fue traspasado a los Bravos de Atlanta, donde tuvo un papel clave en la victoria de la Serie Mundial y fue nombrado MVP, ahora está en su primer años con los Angels.
en el 2019
El campeón en jonrones en el 2019, jugando para los Reales de Kansas City, con 48, dijo que ponerse la camiseta de los Angels este año es una nueva oportunidad.
Mencionó otro lugar que se sintió como en su casa fue en Atlanta, cuando jugó para los Bravos, parte del 2021 y también otro buen momento la tempoarada pasada.
Soler está a un solo cuadrangular para llegar a los 200 en las Grandes Ligas, y la ansiedad lo ha arropado, poder llegar a esa cifra sería una gran satisfacción que sea aquí en el Yankee Stadium.








