Agustín Zapata (ENVIADO ESPECIAL)
MINUTE MAID PARK, HOUSTON, TEXAS.- Durante cinco años, dondequiera que viajaran los Astros de Houston, sintieron la furia detrás de los abucheos y las burlas de los fanáticos rivales, y resistieron las acusaciones de que su campeonato de la Serie Mundial de 2017 estaba contaminado por acusaciones de trampa.
En medio de la protesta, los Astros nunca se fueron. Siguieron esforzándose por legitimar su éxito, llegando a la postemporada cada año subsiguiente mientras avanzaban a la Serie Mundial tres veces. Pero a pesar de lo cerca que estuvieron en esa media década, nunca lograron demostrar de manera inequívoca que sí, podían ganar un título sin robar ilegalmente las señales de los oponentes. Ahora pueden.
Jugando en casa, donde el escándalo rara vez se destaca, los Astros vencieron a los Filis de Filadelfia, 4-1, en el Juego 6 el sábado para ganar la Serie Mundial de 2022, recompensando a sus fieles fanáticos con un campeonato intachable para emparejar con su título empañado en 2017. .
Ese fue el año en que los Astros vencieron a los Dodgers de Los Ángeles por la primera corona de la Serie Mundial de Houston. Pero luego se vieron obligados a admitir que usaron tecnología y golpearon botes de basura para robar y transmitir señales. A raíz del escándalo, fueron rechazados por el mundo del béisbol, con fanáticos en estadios opuestos demostrando su indignación abucheando y exhibiendo carteles que los vilipendiaban como tramposos.
“La fanaticada de Houston y mis compañeros son la razón más grande por la cual salimos a jugar, mi familia que siempre están apoyando”, dijo,
Aclaró que el béisbol es un deporte de altas y bajas, pero pudieron vencer las adversidades y ganar este año.
“Muy contento por lo que logramos y es un sueño hecho realidad”, expresó el electrizante jugador venezolano José Altuve.








