YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- Los Reales de Kansas City, visitan a los Yankees de Nueva York, en una temporada donde los Bombarderos del Bronx poseen uno de los mejores récords en la liga, mientras que los Reales se encuentran en modo de reconstrucción, se enfrentarán en una de inter liga de cuatro partidos.
Para el lanzador José Cuas, jugar en el Yankee Stadium es un sueño hecho realidad. Nacido en la República Dominicana, pero criado en la ciudad de Nueva York, todavía no ha podido asimilar el hecho de que su anhelo de la infancia se convirtió en realidad.
“Primera vez jugando en Yankee Stadium. No siento el cuerpo, todavía estoy mirando hacia arriba. Primera vez que pisó el terreno. He venido como niño al juego, pero es la primera vez que estoy en el terreno listo para jugar”, comentó.
El dulce sabor de un sueño realizado en ocasiones puede llegar a embriagar a las personas, pero para Cuas, es la prueba de que la manifestación y el trabajo duro son la clave para obtener los deseos de su corazón.
Cuas fue drafteado como campocorto en la ronda número 11 del draft de novatos del 2015 por los Cerveceros de Milwaukee.Y luego de haber jugado en el campocorto por tres temporadas en el 2018, antes del inicio de la temporada la organización tomó la decisión de convertirlo en lanzador.
En su debut como lanzador tuvo un récord de 2-0 con una efectividad de 8.39 en 19 entradas y un tercio de labor monticular, fue dejado en libertad por los Cerveceros el 10 de julio de ese año. Lo que llevó al jugador a buscar aventuras en los circuitos de ligas de béisbol independientes, firmando con los Ducks de Long Island.
Aunque la temporada con los Ducks no fue una mala experiencia, el dominicano se sintió frustrado con las pocas oportunidades que se le presentaban y fue en esta frustración que pensó dejar atrás el sueño de jugar béisbol a nivel profesional. Ya tenía un hijo, y con otro bebé en camino, puso por encima el deber de buscar el sustento de su familia ante el deseo de ser un atleta profesional, obteniendo así un trabajo como repartidor de paquetes para la compañía de Fedex.
“Yo empecé a trabajar en Fedex y estaba a punto de rendirme, yo veía que todas las puertas se me cerraban. Empecé a trabajar para Fedex y fue cuando los Ducks me llamaron de nuevo para la siguiente temporada, pero en realidad no quería jugar. Si no era pelota afiliada yo no quería coger lucha con eso”, dijo.
Listo para soltar la toalla, Cuas fue enfrentado por sus familiares, en especial su hermano Alex, quien se convirtió en su entrenador personal, su compañero de patrias, su receptor de bullpen y todo lo que pudiera llegar a necesitar para poder desarrollar su carrera.
“Estaba trabajando para Fedex en la temporada más ocupada y había días en las que salía a las 8:00 o 9:00 P.M. Mi hermano Alex me esperaba en un parque que tenía dos bombillos, y ahí tirabamos e hicimos ejercicio, de todo y él no me dejo rendir”, recordó.
Luego de jugar un mes y medio con los Ducks pactó un contrato con los Cascabeles de Arizona, donde tuvo una participación excepcional, terminando la temporada con un récord de 5-1 y una efectividad de 1.60, retirando a 25 bateadores por la vía del ponche en 45 entradas de labor monticular.
“Tuve un año fenomenal con Arizona y pensé que todo estaba bien, que iba rumbo a Grandes Ligas nueva vez y ahí vino la pandemia. Fui dejado libre otra vez y ya ahí yo dije ‘Ya’, no aguanto, ya tenía un hijo, venía uno en camino”,dijo. Una vez más fue su hermano quien actuó como la voz de la razón. “Y otra vez mi hermano me dijo, después del año que tuviste te vas a rendir ahora?, esa pregunta retumbó en su mente y le ayudó a entender que tenía que volver a montarse en el caballo. “Fue ahí entonces donde decidí seguir entrenando y conseguí contrato con Kansas City”, declaró,
Sobre Francisco Rodríguez
Aunque por un tiempo se negó a participar en el béisbol independiente, fue convencido por su familia a tomar una oportunidad más. Fue justo en ese equipo donde conoció a quien terminaría siendo una de sus mayores motivadores, el ex-jugador de Grandes Ligas Francisco Rodríguez quien se convirtió en un mentor para él.
“Él me agarró y me dijo que yo tenía un brazo de Grandes Ligas. Cuando él me dijo así se me abrieron los ojos. Un veterano así diciéndome que tengo potencial, diciendo que puedo estar lanzando en las Grandes Ligas por un largo tiempo. Me subió el ánimo”, expresó.
Aunque el talento estaba presente, siempre estuvo consciente de que el talento sin trabajo duro no es suficiente para poder obtener el éxito en el béisbol.
Me dijo, «pero hay que trabajar duro todos los días. Eso no es un día. Eso es todo los días y todos los días venir con un propósito, y eso fue lo que hicimos”.
Las sabias palabras de un veterano de mil batallas aún retumban en sus pensamientos, es tan grande el impacto que tuvo Rodríguez en su vida a nivel profesional como personal que cada vez que sube a la lomita de los suspiros piensa en sus consejos.
“El consejo que él me dio, que todos los días lo pienso es que, cada vez que se me embase alguien, eso le está quitando comida a mis hijos. Cada vez que estoy en la lomita y veo esos bateadores yo pienso, nadie le va a quitar la comida a mis hijos”, comentó.
Aunque no ha mantenido la comunicación con Rodríguez de manera frecuente por más de un año, tiene las intenciones de nuevamente ponerse en contacto con él, para poder agradecerle por brindarle su apoyo y palabras de aliento cuando más lo necesitaba.
“Quiero llamarlo y agradecerle por todo el ánimo que me dio y decirle que gracias a él, estoy donde estoy”, confesó.
LIDOM
Acredita la Liga Invernal Dominicana como una de las razones por las cuales se encuentra jugando a nivel de Grandes Liga, ya que tuvo la experiencia de poder lanzar con el conjunto de las Águilas Cibaeñas en la temporada del 2021 donde vio acción en 13 partidos, manteniendo una efectividad de 1.80, en diez entradas de labor monticular, ponchando a 10 bateadores.
“Eso fue lo que me preparo para jugar en Grandes Ligas. El jugar allá y tener los resultados que tuve, ahí fue que en verdad dije que podía jugar en Grandes Ligas y estoy agradecido con ellos porque me abrieron las puertas en un tiempo donde las puertas se me estaban cerrando, me dieron la oportunidad y ahí fue que conseguí los contactos con Kansas City”, mencionó.
Considera la experiencia de jugar en el béisbol del Caribe como un quita presión, ya que el jugar bajo las expectativas de ganar desde el primer día y donde cada lanzamiento cuenta es algo a otro nivel.
“Esa experiencia dominicana es inolvidable, lanzar en un juego contra el Licey ya sea en la Capital o en el Estadio Cibao en Santiago, eso es algo que te prepara para una Serie Mundial, yo aquí ya no tomo presión, luego de haber lanzado en un estadio lleno de gente con tambora y guira”, dijo.
Exhorta a todos sus compañeros que de tener la oportunidad de poder ver acción en la pelota de invierno, no lo duden ni un segundo ya que considera la experiencia indescriptible e incomparable y definitivamente algo que tiene que vivirse para poder entenderlo.
“Yo le digo a todos, si te llega la oportunidad de jugar allí aunque sea un mes, una semana lo que sea, vayan porque eso es una experiencia que yo no creo que una va a vivir aquí”, exhortó.
En la actual temporada Cuas tiene un récord de 2-1 con una efectividad de 2.57 y 18 ponches en 2 entradas de labor monticular y aunque los Reales no han tenido la mejor actuación en la temporada, el dominicano se ha convertido en una de las historias de inspiración más compartidas en la liga.








