NUEVA YORK.─ La Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo, filial Nueva York (ACD-NY), vivió una de las noches más trascendentales desde su creación, con la juramentación de más de 50 nuevos miembros que pasan a formar parte de una generación llamada a fortalecer el ejercicio del periodismo deportivo en la diáspora.
Este acto solemne, cargado de simbolismo institucional, marcó el verdadero punto de partida de una gestión que apuesta por la integración, el crecimiento y la preservación del legado de la crónica deportiva dominicana en territorio estadounidense.

El presidente de la entidad, Gabriel Balcácer, tuvo a su cargo el juramento oficial, en un ambiente de solemnidad que reflejaba el compromiso asumido por cada uno de los nuevos integrantes.
Más que una formalidad, el acto representó un pacto ético y profesional con la historia de una institución fundada en 1929 en Santo Domingo, cuyo prestigio ha trascendido generaciones.
La actividad se desarrolló en el elegante Liquid Bar Restaurant, en Washington Heights, escenario que reunió a destacadas figuras del ámbito deportivo, comunicadores y miembros de la comunidad latina en Nueva York y zonas cercanas.
La conducción estuvo a cargo de Néstor Rosario y Raquel Infante, quienes imprimieron dinamismo, orden y distinción a cada segmento del programa.
Durante su intervención, Balcácer destacó los avances logrados en apenas cinco meses de gestión, subrayando la importancia de consolidar una filial inclusiva, diversa y representativa de la realidad multicultural de Nueva York.
En la misma línea, la secretaria Miwanny Ruiz valoró el esfuerzo organizativo y el compromiso colectivo que ha permitido dar pasos firmes en tan corto tiempo.
Cada nuevo miembro recibió su acreditación oficial, un símbolo de pertenencia a una entidad que no solo agrupa profesionales, sino que también resguarda la esencia del periodismo deportivo como herramienta de identidad y servicio comunitario.
Sin embargo, la noche no se limitó a la formalidad institucional. El evento alcanzó su dimensión más humana y memorable con los reconocimientos a figuras cuya trayectoria ha dejado huellas profundas en la historia de la comunicación deportiva.
César Rivera: lágrimas de una leyenda viva
El homenaje a César Rivera se convirtió en uno de los instantes más conmovedores de la velada.
La lectura de su semblanza, realizada por Max Pérez Jiménez, evocó una carrera marcada por la excelencia, la disciplina y una pasión inquebrantable por la fotografía.
Rivera, con más de cuatro décadas de trabajo, ha sido testigo privilegiado de innumerables momentos históricos, capturando imágenes que han trascendido el tiempo.
Su legado incluye importantes galardones, entre ellos un Latin Grammy, además de múltiples reconocimientos a nivel internacional.

No obstante, en medio de una trayectoria tan laureada, el homenaje recibido de parte de la ACD-NY adquirió un significado especial.
Visiblemente conmovido, las lágrimas hablaron por él, reflejando que el reconocimiento de sus propios colegas posee un valor único, imposible de comparar con cualquier otro premio.
Rafael Herrera: memoria viva de una comunidad que también sabe celebrar
El tributo a Rafael Herrera fue un acto de justicia histórica. Con casi 90 años de vida, su nombre está íntimamente ligado al desarrollo de la crónica gráfica en la comunidad dominicana en Nueva York.
Durante más de medio siglo, Herrera no solo documentó eventos deportivos, sino que se convirtió en cronista visual de la vida social y cultural de toda una generación.
Desde torneos comunitarios hasta celebraciones familiares, su lente capturó la esencia de una comunidad en constante evolución.
Su historia también incluye incursiones en la cobertura de Grandes Ligas en sus años más activos, consolidando una carrera versátil y profundamente comprometida.
Haber emigrado en 1959 no fue un obstáculo, sino el inicio de una misión que hoy lo posiciona como un referente indiscutible.
Pero la noche también permitió ver otra faceta de Herrera. Ya en la parte final del acto, sorprendió a todos los presentes al adueñarse de la pista y ofrecer un espontáneo y contagioso baile de son habanero, desatando aplausos y sonrisas.
Fue un momento que combinó historia y alegría, recordando que detrás del profesional también vive un espíritu lleno de vitalidad.
Armando Talavera: una voz que trascendió fronteras
El homenaje póstumo a Armando Talavera fue otro de los momentos de alta carga emotiva.
Max Pérez Jiménez tuvo a su cargo resaltar su legado, describiéndolo como una de las voces más influyentes del béisbol latinoamericano, destacando su legado con respeto y admiración.

Talavera construyó una carrera extraordinaria que lo llevó a narrar 42 Series Mundiales de manera consecutiva, una hazaña que habla de su consistencia, credibilidad y dominio del oficio.
Su paso por importantes cadenas como ESPN, Univisión y CBC lo consolidó como una figura de alcance internacional.
Más allá de los números, su estilo narrativo, su pasión y su capacidad de conectar con el público lo convirtieron en un referente para generaciones de comunicad.
El 25 de mayo de 2024 se apagó la vida de Armando Talavera a los 81 años, pero su recuerdo permanece intacto en la memoria de quienes compartieron con él.
Más allá de su capacidad profesional, se distinguió por su sencillez, su trato afable y una vocación genuina de servir a los demás.
Los familiares, encabezados por su hija Adriana Talavera y su esposo, Carlos Mafran, estuvieron presentes en representación de la familia durante el reconocimiento.
Su legado permanece vivo en cada transmisión, en cada narrador que encuentra inspiración en su trayectoria.
A partir de estos reconocimientos, quedó instituido oficialmente el Premio José Del Tejo, en su memoria.
El cierre de la velada mantuvo el tono festivo y artístico. George Rodríguez, director de Canal América, además de miembro de la ACD-NY, dejó ver otra de sus cualidades al interpretar una canción, demostrando su talento como cantante y sumando un matiz cultural al evento.
La directiva de la ACD-NY, compuesta por Gabriel Balcácer, Daniel Reyes, Martin Zapata, Miwanny Ruiz, Max Pérez Jiménez, junto a Néstor Rosario, Jhonny Trujillo, Otniel Batista, Raquel Infante, Julio Ogando, Miguel Montás y Santiago Dolcine, continúa dando forma a un proyecto institucional sólido, con visión de futuro y respeto por sus raíces.
La noche concluyó dejando una sensación clara: la ACD-NY no solo celebró una juramentación, sino que reafirmó su compromiso con la excelencia, la memoria y la evolución del periodismo deportivo.
Una nueva era ha comenzado, y lo ha hecho honrando a quienes construyeron el camino, pero también celebrando la vida, el talento y la identidad de su gente.









