CITI FIELD, Queens, NY.- No fue la única celebración que tuvo el cuerpo de relevo de Texas semanas recientes. El teléfono del bullpen finalmente sonó para José Leclerc casi dos años después de la última vez que había sido convocado a un montículo de Grandes Ligas.
¿Hubo nervios? Tal vez un par, pero nunca sacarías eso de Leclerc. La mayoría de los nervios probablemente se disiparon durante el viaje a Detroit, que involucró un par de vuelos cancelados y una llegada a la 1:30 a. m. CT esa mañana.
“Estoy completamente tranquilo”, dijo este viernes en Citi Field, tras ser entrevistados por periodistas de NYC SPORTS NEWS. “Ha pasado mucho tiempo y solo quiero hacer mi trabajo y lanzar strikes”.
El manager Chris Woodward mencionó después de que Leclerc fuera activado que le gustaría que su lanzador volviera a la mezcla. Sin motivo alguno para un bautizo de fuego, la sexta entrada del sábado parecía un momento perfecto para que Leclerc se mojara los pies.
Por casualidad, el primer bateador al que se enfrentó fue el futuro miembro del Salón de la Fama Miguel Cabrera. El bateador designado de los Tigres vio cómo la recta de 95.5 mph de Leclerc pasaba zumbando, luego tomó un control deslizante muy afuera para una pelota antes de conectar un doble a la pared en el jardín izquierdo para abrir el día de Leclerc.
Cuando el polvo se asentó siete bateadores más tarde, Detroit había anotado tres carreras sobre Leclerc a través de cuatro hits, una base por bolas, un lanzamiento descontrolado y un pasbol. Para ser justos, los Tigres ya estaban en una racha: el equipo dueño había anotado 11 carreras y recogido 13 hits antes de que Leclerc incluso subiera al montículo.
“Sé que quería poner un cero y tener algo de éxito. Lo deseas, obviamente. El pobre no ha lanzado desde 2020”, dijo Woodward. “Pero fue bueno verlo saludable, lanzando el balón, y podemos avanzar a partir de eso. No estoy demasiado preocupado por él a largo plazo, pero fue agradable verlo ahí afuera”.
Aunque su primer juego de regreso no fue indicativo del potencial de Leclerc, los Rangers todavía confían en su habilidad y primera salida trajo algunos aspectos positivos. Para empezar, como dijo Woodward, Leclerc lo superó de manera saludable.
Bueno o malo, su salida marcó no solo el final de un largo viaje, sino también una recompensa por seguir adelante. Desde la última aparición en Grandes Ligas del derecho, una entrada el 26 de julio de 2020 contra los Rockies, había perdido el resto de esa temporada con un músculo Teres desgarrado en el hombro de lanzar.
Leclerc volvió al montículo el pasado 26 de junio contra los Nacionales de Washington. Una entrada de cero hits, cero carreras y dos ponches propinados.
Regresó el 28 de junio contra los Reales de Kansas City, con un inning lanzado de dos hits, dos carreras permitida, entre los batazos un cuadrangular y no abanicó a nadie.
“Para mí, no, no importa cuándo lance”, dijo. “Solo quiero ayudar al equipo en todo lo que pueda. No me importa la situación”.
«Me siento bien porque tengo salud, con los números no estoy contento, pero solo he lanzado tres entradas y sé que falta mucho por hacer», dijo.
Leclerc luchó con un impresionante entrenamiento de primavera de 2021, ganando el visto bueno como la elección de los Rangers como relevista de alto nivel en la parte trasera del bullpen.
Pero las molestias en su codo derecho luego de su última salida en la Liga del Cactus el 22 de marzo de ese año lo llevaron a una cirugía Tommy John la semana siguiente, y tanto los planes de Leclerc como los de los Rangers se vieron frustrados.
Después de más de otro año de descanso y rehabilitación, Texas activó a Leclerc el 22 de mayo y lo envió a una serie de salidas de rehabilitación; primero con Doble-A Frisco, luego con Triple-A Round Rock.
El objetivo, dijo Woodward, era probar a Leclerc en varias situaciones antes de que se reincorporara al equipo.
Después de dos apariciones con los RoughRiders y siete con el Express, Leclerc estaba listo para rodar. Y ahora, con su nuevo regreso fuera del camino, el jugador de 28 años confía en que encontrará un papel en algún lugar del bullpen. Si bien ser el tipo de la novena entrada fue definitivamente emocionante, Leclerc dijo que está feliz de jugar donde sea que esté conectado.
Aseguró que después de esa operación sigue siendo el mismo. Entiende que sólo le falta confianza en este regreso después de dos años sin actividad.
«Gracias a Dios todos mis pitcheos están ahí», añadió el derecho lanzador nativo de Esperanza, municipio de la provincia Valverde, Mao.
«Tengo que seguir lanzado, dar el ciento por ciento en cada salidas y no importa lo que pase, tengo que seguir trabajando», expuso el derecho lanzador.
Defiende contrato
En el 2019 los Texas Rangers firmaron al cerrador José Leclerc con una extensión de contrato de cuatro años y $14.75 millones que incluyó dos opciones del club.
Ese acuerdo se extiende a lo largo de la temporada 2022 y podría mantener al derecho de 28 años en Texas hasta la próxima temporada 2024.
Leclerc venía de ser el relevista más efectivo de Texas la temporada pasada 2018, con un registro de 2-3 con una efectividad de 1.56 y 12 salvados en 59 apariciones.
Se hizo cargo del puesto de cerrador de los Rangers luego de que Keone Kela fue canjeado a los Piratas de Pittsburgh y fue dominante en el tramo, cerrando la temporada con 29 ponches en 18 entradas sin anotaciones.
Sin embargo, muchos no estuvieron de acuerdo con esa firma, asegurando que el joven muchacho valía mucho más de ahí.
Abordado sobre este tema Leclerc defendió el trato que hizo con Texas, afirmando que hizo lo correcto porque aseguró el futuro de su familia.
«Muchas gentes dijeron que fue un mal contrato, pero para mí fue bueno, yo soy una persona que vengo de una familia muy pobre y no podía dejar pasar la oportunidad así por así, teniendo ahí, y lo único que hice fue aprovecharla», señaló.
Quiere lanzar en Dominicana
Leclerc tiene casi un mes de su regreso a los Rangers, no ha lanzado muchos, porque los relevistas están haciendo su trabajo y el equipo está batallando, y él comprende la situación.
Pero, como la temportada casi llega a la mitad, lo que sí le encataría es lanzar béisbol de invierno en la República Dominicana, como siempre le ha gustado.
Lecklerc pertenece a los Gigantes del Cibao, actuales campeones nacionales y su placer es vestir la franelas del equipo francomacorisanos.
En dos años solo ha lanzado tres entradas y en lo que falta de esta temporada y jugar en dominicana le gustaría tener 50 entradas lanzadas en el año.








