MINNEAPOLIS.─ En el béisbol, los héroes no siempre llegan anunciados. Esta vez, fue Brooks Lee quien, saliendo desde la banca, cambió el destino del partido y de toda una serie para los Minnesota Twins, que vencieron 3-1 a los Detroit Tigers y concretaron la primera barrida de cuatro juegos de la temporada 2026 en las Grandes Ligas.
Lee, quien había ingresado como reemplazo defensivo apenas una entrada antes, se convirtió en protagonista absoluto en el octavo episodio. Con las bases llenas y dos outs, el joven infielder conectó un sencillo clave que rompió el empate y remolcó dos carreras, desatando la euforia en el Target Field.
Un momento que cambió la serie
El inning decisivo comenzó con paciencia y ejecución. Un boleto de Matt Wallner y un hit del boricua Víctor Caratini encendieron la chispa. Luego, un infield hit de Royce Lewis llenó las bases, preparando el escenario perfecto para Lee.
En cuenta completa, el emergente no falló. Su batazo al jardín definió el juego y selló una serie que representa mucho más que cuatro victorias consecutivas: es un golpe de autoridad para un equipo que venía buscando estabilidad en este inicio de campaña.
Pitcheo dominante y control total
El triunfo también tuvo como base una sólida actuación desde el montículo. El abridor Mick Abel lanzó seis entradas en blanco, permitiendo apenas cuatro hits y manteniendo bajo control a una ofensiva de Detroit que llegaba con buenos números.
Aunque no se llevó la victoria, su labor fue clave para mantener el juego cerrado hasta que la ofensiva respondió. El bullpen hizo el resto, con una novena entrada perfecta que aseguró el resultado.
Un logro con peso histórico
La barrida no es un dato menor. Se trata de la primera serie de cuatro juegos barrida por cualquier equipo en la MLB en esta temporada 2026, y la primera vez que Minnesota logra algo similar desde junio de 2024.
Además, el resultado permite a los Mellizos colocarse por encima de .500 (7-6), algo que no conseguían desde mediados de 2025, marcando un posible punto de inflexión en su rendimiento.
Detroit, sin respuestas
Para los Tigers, la serie deja señales preocupantes. El equipo no solo fue barrido, sino que volvió a mostrar dificultades en momentos clave, fallando repetidamente con corredores en posición de anotar.
La ofensiva, que había sido una de las más efectivas en estas situaciones, se apagó por completo en la serie, acumulando oportunidades desperdiciadas que terminaron marcando la diferencia.









