En los primeros tres juegos de los Yankees, incluyendo el partido inaugural el pasado jueves, 27 de marzo, los Yankees desataron la locura con un total de 15 jonrones, nueve de ellos el sábado 29 de marzo.
Pero la fiesta no terminó ahí. En los primeros cinco juegos de la joven temporada regular, los Yankees despacharon 19 veces la pelota detrás de la verja, un récord de Grandes Ligas. Cuatro de esos jonrones fueron cortesía del capitán Aaron Judge y otros cuatro del torpedero Anthony Volpe. Y todo se le achaca a los llamados “bates torpedo”.
Pero no se equivoquen, el capitán de los Bombarderos de El Bronx, no necesitó de dicho bate para desatar su fuerza natural sobre los lanzamientos de los pitchers de los Cerveceros. Mientras todo luce indicar que al campocorto de los Yankees este bate sí le está ayudando, y de qué manera. Volpe lleva 4 bambinazos hasta el momento de esta nota.
Viendo este panorama, toda la bulla de los jonrones y esos bates torpedo recayó en los Yankees. Ahora bien, nadie, o casi nadie, menciona que en esa misma serie de inicio de campaña un jugador de Milwaukee, Jake Bauers, también usó el ya célebre bate torpedo, e incluso conectó jonrón y produjo tres vueltas para su equipo.
Pero ¿qué son los bates torpedo?
Thomas Harrigan, de MLB.com, los define como “aquellos que se caracterizan por tener un barril poco convencional, que se apoya más cerca de las manos del bateador. con una parte superior más delgada en el extremo”. La innovación se atribuye a Aaron Leanhardt, un exanalista de los Yankees que fue contratado como coordinador de terreno de los Marlins este invierno pasado.
Ya la Oficina del Comisionado Rob Manfred señaló que los bates son “completamente legales” y cumplen con “las reglamentaciones respectivas”.
Pues si lo dice la misma oficina del mandamás de las Mayores, entonces en un “case closed”, un caso cerrado, y ahora todos los equipos están animados a usarlos.
Con toda la algarabía que se ha armado en torno a este novedoso bate, no se puede dudar de que irá a parar a las galerías del Salón de la Fama de Cooperstown para su exhibición.
Mientras todo eso sucedía, el dominicano Rafael Devers, el ahora “flamante” bateador designado de los Red Sox de Boston, estaba pasando penurias en el home plate.
Devers, infamemente, se ponchó 12 veces en los primeros 4 juegos de Boston ante los Rangers de Texas. La mala racha siguió en Baltimore ante los Orioles, con 3 ponches más en el quinto juego de los Medias Rojas, para sumar un total de 15 abanicados en sus primeros 19 turnos al bate en cinco partidos, todo un récord, negativa por su puesto, en la gran carpa. De hecho, Devers, de 28 años, ligó su primer hit en el sexto juego de la temporada, yéndose de 4-2 sin ponches.
No se equivoquen, el jugador quisqueyano es un «All Stars» en toda regla, y no dudamos de que este bache ofensivo solo será un mal momento pasajero para él. Así que apuesten a Devers para terminar con otra sólida temporada a nivel ofensivo, porque defensivo eso será casi imposible ahora en su nuevo rol de bateador designado.
Lo cierto es que este inicio de temporada nos ha dejado cosas curiosas y una sensación de que estará llena de hazañas y momentos increíbles









