CITI FIELD, QUEENS, NY.─ El camino hacia las Grandes Ligas pocas veces es sencillo, pero para Luinder Ávila cada etapa ha representado una oportunidad para demostrar que el talento acompañado de trabajo puede abrir cualquier puerta.
Nacido el 21 de agosto de 2001 en Caracas, Venezuela, Luinder Gabriel Ávila, conocido como “Windy”, llegó al béisbol profesional con los Kansas City Royals el 3 de marzo de 2018 como agente libre internacional.
Desde entonces inició un proceso de formación que lo llevó desde las ligas menores hasta cumplir el sueño de todo jugador: subir al escenario más grande del béisbol mundial.
Con una estatura de 6 pies y 3 pulgadas y un peso de 195 libras, Ávila posee una combinación de tamaño, fuerza y repertorio que le ha permitido crecer como lanzador derecho.
Además, lleva el béisbol en la sangre, al ser primo del relevista de los Guiardianes de Cleveland, Pedro Ávila.
Un ascenso construido con paciencia y trabajo
Los primeros años de Ávila en el sistema de Kansas City estuvieron marcados por aprendizaje y evolución.
Entre 2018 y 2019 comenzó su desarrollo en la Dominican Summer League Royals, enfrentando los primeros desafíos de una carrera profesional.
En 2021 avanzó a la Arizona League Royals y posteriormente a los Columbia Fireflies, donde comenzó a mostrar mayor dominio de sus lanzamientos.
Un año más tarde continuó su progreso con números sólidos, incluyendo 97 ponches en 115 entradas.
Durante 2023 lanzó para los Quad Cities River Bandits, donde registró 102 ponches en 108.2 entradas, mientras que en 2024 alcanzó los niveles de Doble A y Triple A con los Northwest Arkansas Naturals y Omaha Storm Chasers, preparándose para el gran salto.
Ese momento llegó en 2025 cuando los Royals le dieron la oportunidad de debutar en las Grandes Ligas.
Impacto inmediato en las Grandes Ligas
Aunque era un joven lanzador entrando a un escenario de máxima exigencia, Ávila respondió con personalidad y confianza.
En su primera temporada limitó a los bateadores rivales a un promedio de .143, con un dominio especial ante los bateadores zurdos, a quienes mantuvo en apenas .087.
Además, logró ponchar al menos un bateador en 10 de sus primeras 13 apariciones, demostrando capacidad para competir contra los mejores bateadores del mundo.
El 10 de septiembre de 2025 consiguió su primera victoria en Grandes Ligas frente a Cleveland, lanzando dos entradas sin permitir carreras.
Su cierre de temporada fue impresionante: registró una efectividad de 1.38 en septiembre, una de las mejores marcas de la Liga Americana entre lanzadores con al menos 10 apariciones. También tuvo una racha de nueve salidas consecutivas sin permitir carreras, acumulando 9.2 entradas, un solo hit permitido y 11 ponches.
Por su compromiso dentro y fuera del terreno recibió el Premio Mike Sweeney al Impacto Comunitario 2025, reconocimiento que destacó su labor de mentoría con jóvenes jugadores de ligas menores, especialmente latinoamericanos.
Más responsabilidad en 2026
La temporada 2026 ha representado un nuevo reto para Ávila. Con más confianza por parte de Kansas City, ha tenido una mayor participación en el equipo.
Hasta el momento suma 17 partidos, 51.2 entradas lanzadas, 47 ponches, récord de 4-3, ocho juegos salvados y una efectividad de 5.05.
Para el joven venezolano, la clave de su crecimiento ha sido aprovechar cada oportunidad.
“Como me subieron el año pasado, este año he tenido más oportunidad. Solamente salir a hacer mi trabajo, hacer lo que yo sé hacer y aprovechar los momentos que me está dando el equipo”, expresó Ávila durante una conversación con NYC SPORTS NEWS.
La localización, su gran enfoque
El derecho venezolano reconoce que uno de los aspectos fundamentales para seguir mejorando es la precisión de sus lanzamientos.
“He estado trabajando mucho en mi localización. Soy un pitcher que confío mucho en mí mismo, solamente lo que más me falta es localizar más los pitcheos y creo que voy a tener mucho éxito con el favor de Dios”, señaló.
Esa mentalidad refleja la madurez de un lanzador que entiende que en Grandes Ligas los pequeños detalles hacen la diferencia.
El privilegio de compartir con Salvador Pérez
Uno de los mayores aprendizajes para Ávila ha sido compartir clubhouse con una leyenda del béisbol venezolano y de los Royals: Salvador Pérez.
Para el joven pitcher, tener al veterano receptor detrás del plato representa una experiencia invaluable.
“Para mí es un orgullo tener a Salvador. Desde pequeño nosotros en Venezuela lo hemos estado viendo cuando ganó la Serie Mundial. Estar aquí compartiendo clubhouse con él es un privilegio. Es una leyenda, el mejor catcher de Venezuela y de Grandes Ligas”, manifestó.
Ávila asegura que aprovecha cada conversación con Pérez para aprender de sus años de experiencia en el máximo nivel.
Una experiencia inolvidable con Venezuela
Uno de los momentos más especiales de su carrera llegó representando a Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol.
Aunque no llegaban como favoritos, el equipo venezolano logró una unión especial y Ávila tuvo actuaciones importantes desde el montículo.
“Fue algo que no me esperaba. Ya me habían convocado desde noviembre, pero fue una experiencia única. Todo lo que se vivió dentro del clubhouse, afuera, parecía que nos conocíamos de años. Hubo mucha hermandad”, recordó.
El lanzador también destacó el liderazgo del coach de pitcheo Johan Santana, a quien describió como una figura fundamental durante la competencia.
“Johan es un caballo. Tremenda persona. Nos brindó mucha confianza y nos hablaba como uno más de nosotros. Fue una gran experiencia aprender de él”, afirmó.
Para Ávila, el triunfo de Venezuela en aquella competencia quedó grabado para siempre.
“Yo no me lo creía. Muchos estábamos como en shock pensando: lo logramos. Fue algo muy grande para Venezuela. Era todo un país empujándonos y esa felicidad nunca se me va a olvidar”, expresó.
Un mensaje de esperanza para Venezuela
Ante los difíciles momentos que atraviesa su país, Ávila envió un mensaje de unión y esperanza a sus compatriotas.
“Dios está con nosotros. Mantengámonos fuertes. Tengo muchos amigos afectados y lo único que puedo decir es que confíen en Dios. Nosotros los venezolanos somos muy fuertes y vamos a salir adelante”, manifestó.
Luinder Ávila continúa construyendo su historia paso a paso. Con juventud, talento y una mentalidad enfocada en mejorar cada día, el lanzador caraqueño busca convertirse en una pieza importante del futuro de los Kansas City Royals y en otro orgullo del béisbol venezolano en las Grandes Ligas.








