NUEVA YORK.─ Apenas comenzando la temporada, los New York Mets han tomado una decisión contundente: designar para asignación al veterano lanzador dominicano Luis García, en un movimiento que refleja la urgencia del equipo por corregir el rumbo de su bullpen.
La decisión llega tan solo dos semanas después del inicio de la campaña, evidenciando que la paciencia en la organización es limitada cuando se trata del rendimiento en el montículo.
Un rendimiento que no convenció
García, de 39 años, no logró establecerse en sus primeras apariciones con el equipo.
En apenas 6.1 entradas lanzadas, registró una efectividad superior a 7.00, permitiendo múltiples carreras y mostrando dificultades para dominar a los bateadores rivales.
Además, su WHIP elevado y la caída en la velocidad de sus lanzamientos fueron señales claras de que no estaba al nivel esperado para un bullpen que fue reforzado en la temporada baja.
Un movimiento estratégico, no aislado
La salida de García no es un hecho aislado, sino parte de una reestructuración más amplia.
Los Mets han estado realizando ajustes constantes en su cuerpo de relevistas, buscando mayor estabilidad tras un inicio complicado.
Para ocupar su lugar, el equipo ascendió al derecho Joey Gerber desde Triple-A, apostando por un brazo fresco que pueda aportar profundidad inmediata.
De apuesta de invierno a salida temprana
El contexto hace aún más llamativa la decisión.
García fue firmado en enero con un contrato garantizado de 1.75 millones de dólares, como parte del rediseño del bullpen junto a otros relevistas.
Sin embargo, su paso por el equipo fue breve y sin impacto, convirtiéndose en una de las primeras bajas significativas de la temporada.
Un veterano con recorrido en MLB
A pesar de este desenlace, García cuenta con una larga trayectoria en Grandes Ligas.
Con más de una década en el béisbol profesional, ha pasado por múltiples organizaciones y acumulado experiencia como relevista confiable en diferentes etapas de su carrera.
Ahora, tras ser designado para asignación, su futuro inmediato queda abierto:
podría ser reclamado por otro equipo, negociado en un canje o enviado a ligas menores si supera waivers.
Mets, bajo presión desde temprano
La decisión refleja una realidad clara:
los Mets no están dispuestos a esperar.
En una división altamente competitiva, cada juego cuenta, y el equipo ha optado por ajustes rápidos para evitar que los problemas del bullpen se conviertan en una tendencia prolongada.









