NUEVA YORK.─ Los Rangers dejaron escapar una oportunidad importante en plena recta final de la temporada.
Texas cayó 6-3 ante los Mets en Globe Life Field y perdió por segunda noche consecutiva, resultado que permitió a Houston alcanzarlo nuevamente en la cima del Oeste de la Liga Americana. Ambos equipos quedaron con marca de 78-79, aunque los Astros poseen el criterio de desempate.
La defensa pasó factura
Texas cometió solamente un error oficial, pero varias fallas defensivas terminaron siendo decisivas.
En la cuarta entrada, Brandon Nimmo dejó caer un elevado después de cruzarse con Ezequiel Durán, permitiendo una carrera de Nueva York. Más adelante, Jake Burger tuvo problemas para sacar la pelota del guante tras capturar un elevado en territorio de foul, y Francisco Álvarez aprovechó para anotar desde tercera.
Álvarez cambió el partido
Con el encuentro igualado 3-3 en el sexto episodio, Francisco Álvarez conectó un doble de dos carreras frente a Nathan Eovaldi para colocar a los Mets arriba.
Luego anotó con el elevado de sacrificio de Luis Torrens, ampliando la diferencia a 5-3. Carson Benge agregó un doble productor en la séptima para completar el marcador.
Eovaldi no pudo repetir su dominio
Texas había recurrido nuevamente a Eovaldi después de cinco entradas de MacKenzie Gore.
El plan había funcionado en una salida reciente, cuando Eovaldi lanzó cuatro innings en blanco como relevista, pero esta vez permitió tres carreras en la sexta entrada y cargó con el daño que permitió a Nueva York tomar el control definitivo.
Gore permitió dos carreras —una limpia— en cinco episodios, aunque trabajó con una disminución visible en la velocidad de sus lanzamientos después de haber lidiado recientemente con espasmos musculares.
Houston aprovecha el tropiezo
La derrota fue todavía más costosa porque los Astros vencieron 7-0 a Seattle horas después.
Christian Walker conectó un jonrón de tres carreras, Yordan Álvarez agregó otro de dos anotaciones e Isaac Paredes también sacó la pelota del parque para que Houston igualara a Texas en el primer puesto.
Con apenas cinco partidos restantes, la lucha divisional vuelve a estar completamente abierta.
Texas había logrado recuperar cuatro juegos frente a Houston desde el 12 de septiembre y ocupó en solitario la cima durante tres días, pero ahora vuelve a depender de cada resultado.
Los Rangers todavía pueden controlar buena parte de su destino, pero con Houston dueño del desempate, una falla defensiva o una derrota adicional puede terminar siendo decisiva.









