Estamos en diciembre, época de festividades, de armonía y alegría.
Y en el ámbito del béisbol de Grandes Ligas, de rumores de agencia libre y de seleccionar a los jugadores que ingresarán al Salón de la Fama de Cooperstown.
Eso, claro, para los que tienen derecho a ejercer el voto dentro de la Asociación de Escritores de Béisbol de América, la BBWAA, por sus siglas en inglés, y yo soy uno de esos dichosos.
Desde el 2017, vengo ejerciendo ese derecho como miembro senior de esta prestigiosa institución; y este año llega una boleta interesante, con jugadores que tienen el mérito de llegar al nicho de los inmortales, y otros que rozan esa línea pero que dejan dudas a la hora de escogerlos.
Los que ejercemos el voto para el Salón de la Fama, tenemos un margen de 10 selecciones, es decir, podemos escoger 10 jugadores. Muchos colegas optan por no llenar las 10 casillas, pero yo sí, porque creo que hay jugadores que merecen al menos estar en la boleta por el periodo de selección de 10 años.
Hay otros que sus números son tan buenos que es casi imposible que no sean seleccionado en su primer año de elegibilidad.
El caso de este año es el de Adrián Beltré, antesalista dominicano que se cansó de dar palos a lo largo de 21 años de carrera.
Beltré dejó un legado de .286 de promedio de bateo, 3,166 imparables, entre los que se encuentran 477 jonrones, 636 dobles, 38 triples, además de 1,707 empujadas y ganó 4 Bates de Plata. Su defensa fue de altísimo nivel en la esquina caliente, que le hizo merecedor de 5 Guantes de Oro para un WAR Defensivo de 27.0 en su carrera y 4 selecciones al Juego de Estrellas.
Los restantes nueve jugadores escogidos por mí fueron:
Todd Helton: (.316, 369 jonrones, 1,406 empujadas, 592 dobles, un título de bateo (.3.72 en 2000), 4 Bates de Plata, 3 Guantes de Oro, 5 Juegos de Estrellas).
Andruw Jones: para mí el mejor center fielder de su generación y de la historia (.254, 434 jonrones, 1,289 empujadas, OPS .823, 1 Bate de Plata, 10 Guantes de Oro, 5 Juegos de Estrellas).
Bobby Abreu: (.291, 288 jonrones, 1,363 empujadas, 574 dobles, 1,453 anotadas, OPS .870, 1 Bate de Plata, 400 bases robadas, 1 Guante de Oro, 2 Juegos de Estrellas).
Torii Hunter: otro monstruo defensivo en el jardín central (.277, 353 jonrones, 1,391 jonrones, 498 dobles, OPS .793, WAR 50.7, 2 Bates de Plata, 9 Guantes de Oro, 5 Juegos de Estrellas, 5 Juegos de Estrellas).
Joe Mauer: durante sus primeros 10 años como receptor, fue un verdadero fenómeno con el bate, consiguiendo tres títulos de bateo (.306, 143 jonrones, 923 empujadas, 428 dobles, WAR 55.2, 1 premio de Jugador Más Valioso (2009), 5 Bates de Plata, 3 Guantes de Oro, 6 Juegos de Estrellas).
Omar Vizquel: Si hubo alguien con un guante de seda ese fue Vizquel, sus números defensivos son de otro planeta; busquen en Baseball-Reference y verán de lo que hablo (.272, 2,877 hits, 456 dobles, 77 triples, 404 bases robadas, 11 Guantes de Oro, 3 Juegos de Estrellas).
Andy Pettitte: Lanzador zurdo fino, el más ganador en postemporada (19), ganador de 5 Series Mundiales en 8 apariciones, 12 temporadas con 30 o más salidas en 18 temporadas (256-153, 3.85 efectividad, 26 juegos completos, 3,316 entradas lanzadas, 2,448 ponches, WAR 60.2).
Francisco Rodríguez: El “Kid” o “K-Rod” fue una pistola en sus mejores momentos (437 salvamentos, 1,142 ponches en 976 innings lanzados, apenas 389 base por bolas otorgadas, 2.86 de efectividad, 3 títulos de salvamentos, incluyendo el récord de 62 en 2008, 6 Juegos de Estrellas, 1 título de Serie Mundial).
Billy Wagner: Otro gran cerrador que atemorizó a los bateadores en las últimas entradas (47-40, 422 salvamentos, 2.31 de efectividad, 1,1196 ponches en 903 entradas, 300 bases por bolas, 1 premio al Mejor Relevista del Año (1999), 7 Juegos de Estrellas).
Tuve una duda que me molestaba bastante, y era escoger entre Mauer y Mark Buehrle (214-160, 3.81 efectividad). Buehrle fue uno de los lanzadores mas consistentes de su época, habiendo conseguido 30 o más apariciones como abridor en 15 campañas seguidas de las 16 que jugó en las Mayores, además, ligó 33 juegos completos con 10 blanqueadas, 4 Guantes de Oro como lanzador, 5 apariciones en Juegos de Estrellas, y ayudó a los Medias Blancas de Chicago a ganar su primer título de Serie Mundial en casi 90 años (2005). Pero como dije, las primeras 10 temporadas de Mauer fueron muy buenas para un receptor.
Buehrle tendrá de vuelta mi consideración el año que viene.
Otro que se quedó fuera de mi lista es Carlos Beltrán, que tiene las credenciales de un hall of famer (.279, 2,725 hits, 435 jonrones, 1,587 empujadas, WAR 70.1, 2 Bates de Plata, 3 Guantes de Oro, 9 Juegos de Estrellas), pero su vinculación con el robo de señales en su última etapa en Houston me retuvo, otra vez. El próximo año también tendrá mi consideración.









