CITI FIELD, Queens, NY.- El béisbol es un deporte de proyección. Esta es la razón por la cual las treinta (30) organizaciones que componen las Grandes Ligas cuentan con la presencia de Scouts en una gran cantidad de países y ciudades, especialmente en la República Dominicana que es el único país, además de los Estados Unidos, donde todos los equipos tienen una academia para desarrollar talento.
En el 2011 el jardinero Nomar Mazara se perfilaba como uno de los prospectos internacionales con mayor proyección, esta es la razón por la cual los Granjeros de Texas le dieron un bono de cinco millones de dólares, al firmar al dominicano como agente libre, lo que en ese momento fue una cantidad récord para un prospecto no americano.
Mazara hizo su debut en Grandes Ligas en Abril del 2016, conectando su primer imparable en el primer turno al plato y disparó su primer cuadrangular en su tercer turno al bate del mismo partido. Su primer mes en las Mayores fue todo lo que se esperaba del cotizado prospecto, manteniendo un average de bateo .333 ganando los honores de novato del mes en abril.
Las siguientes temporadas con Texas no tuvieron los resultados esperados por el equipo y en el 2019 fue cambiado a los Medias Blancas de Chicago en diciembre del 2019. El jardinero bateó para un average de .228 con un cuadrangular y 15 carreras empujadas en 42 partidos.
El dos de diciembre los Medias Blancas declinaron ofrecer un contrato para la siguiente temporada convirtiéndo a Mazara en un agente libre.
Mazara tuvo una breve participación con los Tigres de Detroit pactando un contrato de un año y 1.7 millones de dólares antes de ser dejado en libertad en julio del 2021, luego de tener un bajo rendimiento que lo dejó en un estado de limbo hasta el invierno cuando vio acción con los Tigres del Licey en la Liga Invernal Dominicana.
El zurdo firmó un contrato de Ligas Menores con los Padres de San Diego, en diciembre del 2021, iniciando la temporada del 2022 con el equipo de triple-A afiliado de la organización. En junio 2 fue promovido al equipo grande gracias a su buena actuación en las menores.
Para el jugador llegar a San Diego ha sido un muy necesitado respiro de aire nuevo, ya que ha podido tomar la oportunidad que le brindó el equipo en un momento donde su carrera estaba atravesando un momento difícil.
“Contento con la oportunidad que ellos me dieron. Todo es cuestión de tiempo, yo tenía que demostrarle a ellos que todo es cuestión de tiempo”, dijo.
Consciente de que necesitaba un cambio se empeñó en mejorar su juego y trabajó arduamente para poder lograr su objetivo de volver a ser un jugador de Grandes Ligas. Confíó en el proceso e hizo todo lo que estaba en sus manos para poder demostrar a su nueva organización que tomaron la decisión correcta al firmarlo.
“Yo trabajé en la temporada muerta y puse mucho turnos de buena calidad allá abajo (Ligas Menores) cuando ellos vieron que era el tiempo de subirme me subieron y estamos aquí con el pie correcto que eso es lo que estábamos buscando”, declaró.
El volver a participar en la Liga Invernal Dominicana le ayudó a poder ajustar su mentalidad, además de poder practicar y desarrollar sus habilidades en el béisbol le ayudó a recuperar la confianza que una vez tuvo cuando era un novato tratando de dejar su marca en Las Mayores.
“Fue bueno porque pude poner en práctica lo que trabaja en la temporada muerta y volví a tener la confianza que tenía cuando subí a Grandes Ligas” confesó.
Los Padres le han brindado un ambiente que anhelaba. Se siente muy como en su nueva organización ya que percibe la hermandad y la armonía que existe entre sus compañeros. Entre ellos se ayudan mutuamente y se consideran una gran familia.








