NUEVA YORK.─ La superestrella japonesa Shohei Ohtani dejó claro que está listo para volver a dominar desde el montículo. En su esperado debut como pitcher en los entrenamientos primaverales con los Los Angeles Dodgers, el fenómeno de doble vía firmó una actuación dominante que ilusiona de cara a la temporada 2026.
Ohtani lanzó 4.1 entradas en blanco, permitiendo apenas un hit, con cuatro ponches, dos boletos y un pelotazo, en una salida controlada pero altamente efectiva frente a los San Francisco Giants.
El japonés utilizó 61 lanzamientos (34 en zona de strike) y mostró un repertorio sólido, destacando una recta que alcanzó las 99 millas por hora, señal clara de que su brazo ha recuperado potencia tras su proceso de rehabilitación.
Dominio desde el primer inning
Desde el inicio del encuentro, Ohtani mostró comando y agresividad en la zona de strike. Su primer ponche llegó con una recta de alta velocidad que dejó sin respuesta al bateador rival, marcando el tono de una salida que nunca perdió control.
A pesar de algunos momentos de descontrol —dos bases por bolas y un bateador golpeado— el derecho logró salir de cada situación sin permitir carreras, confirmando su capacidad para competir incluso sin estar aún en plena carga de trabajo.
Un regreso clave para los Dodgers
Este debut representa mucho más que una simple salida de primavera. Es la confirmación de que Ohtani está listo para retomar su rol como jugador de doble vía, pieza fundamental en las aspiraciones de los Dodgers para la temporada 2026.
El plan del equipo es seguir aumentando progresivamente su carga de innings durante el Spring Training, con la mira puesta en integrarlo plenamente a la rotación una vez inicie la campaña regular.
Tras su paso por el Clásico Mundial y su recuperación de cirugía, el rendimiento mostrado en este debut envía un mensaje claro: Ohtani está de vuelta… y sigue siendo una amenaza total tanto con el bate como desde el montículo.









