Agustín Zapata (ENVIADO ESPECIAL)
MINUTE MAID PARK, HOUSTON, TEXAS.- Los Astros han evolucionado no solo en el lineup, sino también en la forma en que se acercan a la victoria.
Esta franquicia es una máquina de beisbol organizacional que continúa funcionando incluso después de que el escándalo provocó cambios en el terreno y detrás de escena. James Click, el ejecutivo de voz tranquila y experto en análisis, se hizo cargo de una de las oficinas principales más competentes del deporte y, bajo su dirección, los Astros no han perdido el ritmo.
De alguna manera, incluso, han evolucionado a una forma superior, especialmente, dada la profundidad de su pitcheo que es la envidia de las Mayores.
Entonces también llegó Dusty Baker, y la sola presencia del amado manager restauró un poco de integridad a los Astros cuando lo necesitaban con urgencia.
Ahora, a cambio, su talentoso club le ha dado a Baker su primer campeonato como manager tan buscado y que cierra el círculo en su carrera.
El dominicano Rafael Montero que ya ha lanzado con otros equipos en las Mayores encontró la felicidad, su casa, después que se unió a este conjunto.
Montero es una las piezas claves del relevo de los campeones mundiales.
El quisqueyano fue uno de los jugadores de los Astros que fue visto celebrando el triunfo de campeón de la Serie Mundial contra los Filis que cayeron 4-1 en el Juego 6.
“No tengo palabra para definir lo que siento”, aseguró Montero que también invitó a sus familiares al estadio de béisbol y celebraron junto en el campo.
“Me siento súper feliz por ganar por primera vez una Serie Mundial y poder celebrar junto a mi familia, mucho más emocionado estoy”, agregó Montero que participó en el juego sin hits contra los Filis”., declaró.
Para Montero la celebración es doble, primero por ganar la Serie Mundial y segundo porque su familia lo acompañó.
Desde el 2012 los Astros de Houston han demostrado que tienen material para batallar.
“Este es un equipo grande”, agregó Rafael Montero, mientras recibía felicitaciones de compañeros y amistades en el campo de juego.
El aprecio y cariño que Montero muestra para su manager Dusty Baker es como si fuera su abuelo.
Lo declaró de una persona de un corazón grande, un sabio de este deporte, sobre todo un hombre con una gran personalidad.








