CITI FIELD, Queens, NY.- Conocido por su buen desempeño en el diamante y su poder ofensivo descomunal, el jardinero de los Rays de Tampa Bay, Randy Arozarena se han convertido en uno de los bateadores más notorios en Las Mayores, los fanáticos del deporte están familiarizados con Arozarena, pero gracias al gran espectáculo que puso en el Clásico Mundial de Béisbol, hasta el más casual de los fanáticos está familiarizado con el cubano.
Arozarena quien es cubano de nacimiento, desertó de la isla en el 2015 y estableció residencia en México, desde su llegada al país identificar el talento que poseen los jugadores en la liga mexicana algo que le inspiró a jugar con ellos.
“Cuando salí de Cuba en el 2015 vi que los peloteros mexicanos tenían mucho talento, y vivo allá también así que quise representar al país, se lo pedí al presidente, gracias a Dios que todos los fanáticos me ayudaron y pudimos tener un gran torneo”, confesó.
Más allá del talento de los jugadores, el nacimiento de su hija que es mexicana, aumentó el deseo de representar a México en el torneo, ya que podría rendir honor a ella y al país que le abrió los brazos en su momento más vulnerable.
“Mi hija fue lo principal, yo tengo una hija mexicana, quise representar el pais de mexico en honor a ella,” dijo
A través de un live en instagram, Arozarena le pidió al presidente mexicano que le otorgara la nacionalidad de su país, para poder competir en representación de el, petición que gracias a los fanáticos llegó a los oídos correcto y que pudo ayudarle a realizar el proceso para convertirse en ciudadano naturalizado mexicano.
“Estaba en vivo y le pedí al presidente que me diera la nacionalidad y con la ayuda de los fanáticos, le hicieron llegar el mensaje. Ellos me ayudaron a obtener la nacionalidad, pero yo hice el proceso ya que vivía en México e hice los examenes y todo”, comentó.
La entrega de Arozarena fue tan grande y emocionante que en tan solo días se convirtió en la cara del equipo mexicano, tanto niños como adultos empezaron a corear su nombre y su fanaticada creció de manera esporádica, todo el pueblo mexicano se sintió identificado con su presencia y le brindaron respaldo, algo que ha continuado aumentando durante la temporada de MLB.
“Creo que cuando regrese a méxico voy a sentir más apoyo del que sentí en el torneo, ya que no todos pudieron venir, siento mucho el apoyo mexicano, los fanáticos crecieron mucho y el saber que he inspirado a muchos niños eso me hace muy feliz”, dijo.
La célebre pose que se convirtió viral, luego de que en uno de los partidos del clásico él cubanos cruzara sus brazos tras conectar un imparable, es ahora una de las celebraciones más populares a nivel de Grandes Ligas y más allá con jugadores de otras disciplinas deportivas haciendo su propia versión para celebrar en el campo de juego.
“Con la pose del clásico que se viralizó me mandan muchos videos de niños, haciendo la pose, hasta jugadores de fútbol haciendo la pose, transmitir algo positivo y creo que más niños se van a sumar al béisbol, van a amar el béisbol y van a jugar con pasión”, finalizó.








