Agustín Zapata (ENVIADO ESPECIAL)
LOAN DEPOT PARK, CIUDAD DE MIAMI.- Cuando Rodney Linares regresó a Miami para el Clásico Mundial de Béisbol y llegó con una idea de lo que le espera.
Linares estaba en las gradas hace seis años cuando República Dominicana se recuperó de un déficit de 5-0 para vencer al equipo de EE. UU.
El momento sísmico llegó en la octava entrada cuando Nelson Cruz conectó un jonrón de tres carreras que dio la ventaja al as de relevo de EE. UU. Andrew. Miller para desatar el delirio entre la afición dominicana que abarrotó el estadio.
Esta vez, Linares regresó al CMB no como espectador, sino vistiendo los colores rojo, blanco y azul de Dominicana como mánager del equipo.
República Dominicana que está en el Grupo de la Muerte, Grupo D, y que según los analistas es el equipo favorito en ese pool, cayó en su primer compromiso el sábado por la noche con su as del montículo Sandy Alcántara, de la representación de Venezuela 5-1, en un estadio repleto de aficionados en su mayoría dominicanos.
“Estamos juntos en esto. Todos estamos comprometidos. Estamos tratando de hacer lo mejor para todos los muchachos y darle a la gente lo que quiere ver”, dijo Linares, quien está satisfecho con el material del grupo criollo.
En comparación con su lista repleta de superestrellas, que incluye a Cruz, de 42 años, en el rol único de gerente general de jugadores, Linares, quien fue ascendido a entrenador de banca de los Rays de Tampa Bay después de cuatro temporadas como entrenador de tercera base, es un relativo desconocido. Pero su pedigrí en el béisbol tiene pocos rivales.
República Dominicana tiene ‘buenos problemas’ con roster repleto de estrellas del CMB
Una de las cosas más difíciles para los managers de las selecciones es manejar el pitcheo con las restricciones para los serpentineros. Los lanzadores tienen un límite de 65 pitcheos en la primera ronda. Si llega a 50 envíos, tiene que descansar cuatro días. Si pasa de 30, tiene que descansar al menos un día, y si aparece en dos juegos consecutivos, no puede ser utilizado en un tercero.
Otros jugadores ofensivos también están jugando con limitaciones, y algunos fueron prohibidos participar por sus respectivas organizaciones.
Linares entiende lo difícil que es este caso para todos los managers participantes, sin embargo comprende perfectamente a los dueños de equipos que invierten grandes millonadas en sus peloteros y no quieren verlo fuera por lesiones conseguida en este evento.
Pero para otros eventos de esta circunstancia Linares entiende que no estaría mal se revisen las reglas del torneo.








