NUEVA YORK.─ Trey Yesavage volvió a sentirse cómodo en el Yankee Stadium y entregó otra actuación de alto calibre frente a Nueva York. El derecho de los Azulejos de Toronto lanzó seis entradas en blanco, permitió apenas dos hits y ponchó a ocho bateadores en la victoria 2-1 sobre los Yankees, en un duelo de pitcheo marcado por el control, la tensión y un retraso de lluvia de más de dos horas.
Yesavage, de 22 años, llegó al Bronx con un antecedente importante: ya había limitado a los Yankees en la postemporada de 2025, cuando trabajó 5.1 entradas sin hits en la Serie Divisional. Esta vez no tuvo una salida sin imparables, pero volvió a neutralizar una alineación peligrosa con repertorio agresivo, buena localización y temple para responder en conteos exigentes.
Uno de los momentos más llamativos fue su dominio sobre Aaron Judge. El novato ponchó tres veces al capitán de los Yankees, usando rectas en los primeros dos enfrentamientos y luego un slider en el sexto episodio. Judge terminó con cuatro ponches en el partido y quedó de 1-11 en la serie, con siete chocolates, reflejo de una noche frustrante para la ofensiva local.
El juego también tuvo una gran actuación del abridor de Nueva York, Cam Schlittler, quien sostuvo el empate sin carreras durante seis entradas. Schlittler llegó con una efectividad de élite y volvió a lanzar con calidad, pero el partido se le escapó en el séptimo, cuando Toronto fabricó las dos carreras que terminaron definiendo el marcador.
La ofensiva de los Azulejos resolvió con paciencia y ejecución. En el séptimo inning, Toronto llenó las bases sin outs mediante un hit dentro del cuadro, un boleto y un toque. Luego, Andrés Giménez negoció un boleto de 11 pitcheos para romper el cero, y Vladimir Guerrero Jr. agregó un elevado de sacrificio que puso el juego 2-0.
Los Yankees intentaron reaccionar tarde. En el noveno episodio, Cody Bellinger y Jazz Chisholm Jr. lograron embasarse, y Paul Goldschmidt produjo la única carrera de Nueva York con una rola suave. Sin embargo, la amenaza quedó corta cuando Amed Rosario se ponchó para cerrar el partido.
La derrota también dejó preocupación para los Yankees por la salida de Trent Grisham, quien abandonó el encuentro por una molestia en la rodilla. En una noche donde la ofensiva ya estaba limitada, perder a otro jugador regular añadió un punto de atención para el cuerpo técnico de Aaron Boone.
Para Toronto, la victoria significó cortar una serie de derrotas cerradas y conseguir apenas su sexta victoria en los últimos 16 juegos, pero con una señal muy positiva: Yesavage sigue demostrando que puede competir contra rivales de alto calibre en escenarios grandes.
Más allá del marcador, el partido dejó una lectura clara. Los Azulejos tienen en Yesavage un brazo joven con personalidad, repertorio y capacidad para dominar bajo presión. Frente a unos Yankees que venían peleando en la parte alta de la división, el novato volvió a lanzar como si el Bronx no le pesara.









