NUEVA YORK.─ Aaron Judge eligió el momento perfecto para despertar. Después de 11 juegos sin jonrón y sin carrera impulsada, el capitán de los Yankees conectó un cuadrangular de dos carreras en la parte baja del noveno inning para dejar en el terreno a los Rays de Tampa Bay y darle a Nueva York una victoria 2-0 en el Yankee Stadium.
El batazo llegó en un partido dominado casi por completo por el pitcheo. Trent Grisham abrió la novena entrada con boleto ante Kevin Kelly y fue sustituido por el corredor emergente Max Schuemann. En el siguiente turno, Judge castigó el primer pitcheo y envió la pelota a las gradas del jardín derecho para firmar su jonrón número 17 de la temporada y el cuarto walk-off de su carrera.
La conexión tuvo un peso enorme para Nueva York. Los Yankees venían de tres derrotas consecutivas y apenas habían anotado tres carreras durante esa mala racha. Además, era su primera victoria en cinco juegos esta temporada ante Tampa Bay, líder del Este de la Liga Americana.
Judge también puso fin a una sequía personal poco común. No solo llevaba 11 partidos sin cuadrangular; también atravesaba la racha más larga de su carrera sin remolcar carrera. En un equipo que ha dependido de su poder durante años, su batazo representó mucho más que una victoria: fue una descarga emocional para un lineup que necesitaba una señal de vida.
Antes del desenlace, Ryan Weathers sostuvo a los Yankees con una apertura de alto nivel. El zurdo lanzó siete entradas en blanco, permitió cinco hits y mantuvo el juego igualado ante una ofensiva de Tampa Bay que llegaba en gran momento. Del otro lado, Drew Rasmussen respondió con siete entradas de cinco hits, convirtiendo el partido en un duelo cerrado de abridores.
La defensa también fue determinante. En el octavo inning, Cody Bellinger realizó un tiro clave desde el jardín izquierdo para retirar a un corredor en tercera base y preservar el empate sin carreras. La jugada fue revisada en repetición y confirmada, manteniendo vivo a Nueva York hasta el batazo final de Judge.
El bullpen completó la tarea en los momentos de presión. Fernando Cruz trabajó una entrada importante y Tim Hill escapó de una amenaza en la novena, dejando dos corredores varados antes de que los Yankees ganaran el partido en el cierre del inning.
Para los Rays, la derrota cortó una racha de cinco victorias consecutivas y significó apenas su quinta caída en los últimos 27 juegos, reflejo del nivel dominante que venían mostrando. Aun así, Tampa Bay se quedó sin premio en una noche donde su pitcheo hizo casi todo lo necesario para ganar.
Para los Yankees, el triunfo puede funcionar como punto de reinicio. No resolvió todos sus problemas ofensivos, pero sí les dio una victoria urgente ante el rival que marca el ritmo en la división. Y lo hizo con la imagen que más necesitaban ver: Judge levantando los brazos después de un swing decisivo.









