NUEVA YORK.─ “10, 10, 10, gracias a Dios”. Con esa seguridad y sin titubeos respondió Amed Rosario cuando fue consultado sobre cómo se siente física y mentalmente en esta temporada 2026 con los Yankees de Nueva York.
Más que una respuesta rápida, fue una declaración que resume el momento que vive el dominicano en El Bronx: saludable, enfocado y produciendo como una pieza de enorme valor dentro del club.
Rosario, quien ya suma una década en las Grandes Ligas, atraviesa una de las etapas más sólidas y maduras de su carrera, respaldando con hechos la confianza que los Yankees depositaron en él cuando decidieron traerlo de regreso con un contrato de un año y US$2.5 millones, luego del impacto positivo que dejó tras su llegada en la fecha límite de cambios del 2025.
Y los resultados están a la vista. En sus primeros 25 partidos de esta temporada 2026, Rosario ha agotado 71 turnos oficiales, conectando 19 imparables, incluyendo cuatro cuadrangulares, con 15 carreras impulsadas, 10 anotadas y promedio ofensivo de .268, números que reflejan no solo consistencia, sino también una confianza renovada.
“Lo más importante es que estoy saludable. Yo siempre digo que esa ha sido la clave del éxito”, expresó Rosario durante la entrevista, dejando claro que su presente no es casualidad, sino producto de una preparación constante y una disciplina que ha fortalecido con los años.
Su satisfacción con el trabajo realizado también quedó evidente.
“100%, me siento contento porque sé que los resultados se han venido mostrando con el tiempo”, afirmó el jugador de 30 años, quien ha sabido reinventarse después de pasar por múltiples organizaciones y asumir distintos roles defensivos.
Rosario, quien debutó en las Mayores con los Mets como uno de los prospectos más cotizados del béisbol, ha encontrado en esta etapa de su carrera una combinación ideal entre experiencia, versatilidad y madurez. Capaz de defender múltiples posiciones del cuadro e incluso los jardines, su valor para los Yankees va mucho más allá de los números.
El dominicano también atribuye parte de su crecimiento al compromiso de seguir preparandose en su país.
“Yo creo que sí… y de la preparación también que he venido poniendo en los últimos años”, respondió al ser consultado sobre si su participación constante en República Dominicana ha influido en su rendimiento actual.
Pero Rosario no solo habló de su presente individual. También mostró plena confianza en el potencial colectivo del conjunto neoyorquino.
“100% también, porque siempre he dicho que si el equipo se mantiene saludable, puede estar en la pelea”, aseguró sobre las aspiraciones de los Yankees en esta campaña.
Y en medio de la Serie del Subway, Rosario volvió a pisar el terreno de Queens, donde comenzó todo, y no ocultó la emoción que le genera reencontrarse con la fanaticada que lo vio debutar.
“Siempre voy a estar agradecido con los Mets de Nueva York, el primer equipo que me dio la oportunidad de cumplir mi sueño. Siempre agradecido con esos fanáticos que siempre me brindaron su calor y apoyo”.
Diez años después de su llegada a las Grandes Ligas, Amed Rosario parece haber encontrado el balance perfecto entre experiencia, preparación y salud.
Y mientras su respuesta siga siendo “10 de 10”, los Yankees saben que tienen mucho más que un utility: tienen a un veterano en pleno control de su mejor versión.








