CITI FIELD, QUEENS, NY.─ El futuro de Bo Bichette con los Mets tiene una particularidad contractual que coloca buena parte de la decisión en sus propias manos.
El acuerdo de tres años y US$126 millones que firmó antes de la temporada 2026 le permite convertirse nuevamente en agente libre después de cada una de sus dos primeras campañas.
Precisamente por esa posibilidad fue cuestionado Bichette durante una conversación con este redactor, en la que el campocorto evitó adelantarse a cualquier decisión y dejó claro que, por ahora, su atención está completamente puesta en los Mets y en los nueve partidos que restaban para concluir la temporada.
El contrato establece US$42 millones para cada una de las tres temporadas.
Bichette puede ejercer una opción de salida después de 2026 y, si decide continuar con el equipo durante 2027, tiene una segunda oportunidad de salir del acuerdo después de esa temporada.
Si permanece hasta 2028, recibiría los US$42 millones correspondientes al último año.
En caso de ejercer la primera cláusula, el convenio contempla un pago de salida de US$5 millones.
Más allá de los números y de las posibilidades que presenta el contrato, Bichette fue particularmente claro al evaluar su primera experiencia con los Mets.
Al preguntársele qué tan satisfecho estaba con lo conseguido durante la campaña, no intentó maquillar su valoración.
“Creo que es una pregunta difícil para mí, porque obviamente no ha sido mi mejor temporada. No es lo que imaginaba que iba a suceder este año”, reconoció.
El torpedero explicó que comenzar una temporada con dificultades puede hacer más complicado recuperar el nivel esperado, aunque entiende que tanto él como el equipo consiguieron reaccionar en la segunda mitad de la campaña.
“Cuando comienzas de una manera difícil, a veces es complicado levantarte nuevamente y encontrar tu mejor versión. Creo que, tanto para el equipo como para mí, pudimos hacerlo”, manifestó.
Su conclusión, sin embargo, fue directa: “Obviamente la temporada no salió como nadie quería”.
Bichette también describió el 2026 como uno de los años más complicados de su carrera, una apreciación que extendió al conjunto de Queens.
“Ha sido difícil. Definitivamente, muy difícil. Creo que ha sido una de las temporadas más difíciles de mi carrera, no solamente a nivel personal, sino también para el equipo en general”, expresó.
A pesar de las dificultades, destacó el ambiente que se ha generado durante la segunda mitad de la campaña y la manera en que el club ha competido en las últimas semanas.
“La manera en que hemos jugado en la segunda mitad realmente ha ayudado con el ambiente y con todo lo demás, y ha hecho más fácil terminar la temporada con fuerza”, señaló.
Con solamente nueve encuentros pendientes en este momento, Bichette insistió en que el objetivo inmediato era cerrar dignamente el calendario.
“Estamos tratando simplemente de presentarnos cada día y terminar la temporada con fuerza. No nos queda demasiado tiempo, pero estamos enfocados en tratar de cerrar bien la temporada”, dijo.
El jugador admitió que los cuatro o cinco partidos anteriores no habían producido los resultados deseados, pero se mostró optimista con la forma en que el club venía jugando.
“Me gusta la manera en que estamos jugando recientemente. Estoy emocionado por ver si podemos terminar esta temporada con una nota positiva”, afirmó.
El futuro puede esperar
Aunque su contrato le permite tomar decisiones importantes sobre su futuro en los próximos dos años, Bichette aseguró que todavía no ha comenzado a discutir seriamente ese escenario.
“No he tenido muchas conversaciones sobre eso. No he hablado con mis padres al respecto, ni con mis agentes. Con mi esposa hablo de todo, obviamente, pero no”, explicó.
Su mensaje fue inequívoco: en este momento no quiere convertir su situación contractual en el centro de atención.
“Ahora mismo estoy 100 % enfocado en los Mets y en ver si podemos terminar con fuerza estos nueve partidos. Así que no puedo dar una respuesta sobre ninguna de esas cosas en este momento”, sostuvo.
Cuando se le preguntó directamente si existía alguna urgencia por pensar en dinero, buscar un contrato mayor o explorar otras posibilidades, volvió a mantener la misma postura.
“Ahora mismo simplemente estoy pensando en los Mets. No puedo dar una respuesta sobre ninguna de esas cosas en este momento”, respondió.
La posición de Bichette contrasta con la dimensión de las decisiones que tendrá sobre la mesa.
El contrato le ofrece dos momentos concretos para evaluar nuevamente su futuro, pero el jugador prefirió dejar esas determinaciones para cuando corresponda.
Por ahora, su discurso está concentrado en el terreno de juego.
Una temporada para corregir
Bichette sabe que su primera campaña con los Mets no alcanzó las expectativas que él mismo se había trazado.
En lugar de esconderlo, habló abiertamente de la necesidad de utilizar la temporada baja para trabajar en cada una de las facetas de su juego.
“Definitivamente voy a tomarme un poco de tiempo libre. No demasiado, porque necesito refrescarme. Pero quiero tratar de mejorar en todo, realmente”, manifestó.
Y amplió su propósito con una frase que refleja el compromiso que pretende llevar a la próxima campaña.
“Quiero convertirme en un mejor bateador, mejor defensor, mejor corredor de bases, en todo. Sé una cosa: voy a poner cada gramo de energía que tengo en convertirme en un mejor jugador de béisbol”, afirmó.
La declaración deja ver que Bichette no contempla el descanso de la temporada baja como un simple período de desconexión.
Su intención es regresar con objetivos específicos y con la intención de elevar su rendimiento en todas las áreas.
También habló favorablemente de la juventud que comienza a ganar protagonismo dentro de los Mets y del futuro que observa en la organización.
“Veo un futuro muy brillante para este equipo”, dijo.
Mencionó especialmente a Francisco y Juan, además del grupo de jóvenes lanzadores y jugadores de posición que, a su juicio, forman una base con talento y capacidad competitiva.
“Compiten, tienen talento y saben cómo ganar. Sí, creo que este equipo tiene un futuro brillante”, agregó.
Bichette reconoce responsabilidad
Al analizar las razones por las cuales los Mets tuvieron dificultades desde el comienzo de la temporada, Bichette evitó atribuir el problema a una sola circunstancia.
“Creo que cuando las cosas salen tan mal como nos sucedieron, hay más de una razón. Simplemente no rendimos. Yo no rendí”, reconoció.
También mencionó las lesiones y el hecho de que se trataba de un grupo que necesitaba tiempo para conocerse y desarrollar una identidad colectiva.
“Algunos jugadores estuvieron lesionados. Además, era un grupo nuevo en general y toma tiempo construir química, cohesión y lograr que todos estén en la misma página”, explicó.
Según Bichette, ese proceso se hizo evidente a medida que avanzó la campaña.
“Creo que ahora estamos ahí, pero, como dije, hubo muchas cosas que pudieron haber salido mejor al principio”, señaló.
La ausencia de los playoffs también representa una motivación adicional para el jugador. Después de haber participado en la postemporada el año anterior, reconoce que quedarse fuera este año es una experiencia que nadie dentro del club quería vivir.
“Sí, definitivamente. Para eso jugamos este deporte: para estar en momentos como esos. Así que no llegar este año creo que será una motivación para todos”, expresó.
A pesar de una temporada que él mismo calificó como una de las más difíciles de su carrera, Bichette mantiene una actitud accesible y abierta frente a la prensa.
Durante la conversación respondió con naturalidad, sin evadir las preguntas relacionadas con su rendimiento, su contrato, el futuro de los Mets o sus planes personales.
Su mensaje final fue consecuente con todo lo expresado durante la entrevista: primero terminar la temporada, después descansar y finalmente trabajar para regresar convertido en un jugador más completo.
El futuro contractual tendrá que esperar. Bichette tiene dos ventanas de decisión por delante, pero su presente, según sus propias palabras, sigue estando en Queens.








