CITI FIELD, QUEENS, NY.─ Dave Dombrowski no necesita presentación cuando se habla de construir equipos competitivos en las Grandes Ligas.
Su nombre está ligado a algunas de las organizaciones más importantes del béisbol de las últimas décadas y a una trayectoria que incluye cinco banderines de liga, siete títulos divisionales y dos campeonatos de Serie Mundial.
Ahora, desde la presidencia de operaciones de béisbol de los Filis de Filadelfia, Dombrowski continúa haciendo lo que ha marcado su carrera: evaluar talento, rodearse de personas capaces, administrar recursos y construir equipos con posibilidades reales de competir en octubre.
En una conversación con NYC SPORTS NEWS, el veterano ejecutivo habló de su filosofía, del presente de los Filis, de la transformación del club durante la temporada, de la llegada de Don Mattingly al puesto de dirigente y de las posibilidades de que Filadelfia pueda mantener una estructura competitiva durante los próximos años.
“Me siento muy bien. Estoy deseando que llegue el partido de esta noche. Ojalá podamos conseguir una victoria. Ya estamos entrando en la parte decisiva de la temporada, así que cada partido es importante”, expresó Dombrowski al comenzar la conversación.
Una carrera construida alrededor del talento
Dombrowski llegó a los Filis en diciembre de 2020 como el primer presidente de operaciones de béisbol en la historia de la organización.
Su llegada representó un cambio importante dentro de la estructura ejecutiva de Filadelfia.
Para entonces, el experimentado dirigente ya había pasado por los Expos de Montreal, los Marlins de Florida, los Tigres de Detroit y los Medias Rojas de Boston, dejando en cada una de esas organizaciones una huella particular.
Con los Marlins conquistó la Serie Mundial de 1997 y posteriormente volvió a levantar el trofeo en 2018 con los Medias Rojas.
También llevó a los Tigres a la Serie Mundial de 2006 y 2012, mientras que con los Filis alcanzó el Clásico de Otoño en 2022.
Ese recorrido lo convirtió en el primer jefe de operaciones de béisbol que llevó a cuatro organizaciones diferentes a la Serie Mundial.
Pero para Dombrowski, la fórmula nunca ha estado relacionada únicamente con una decisión brillante o con la contratación de una figura determinada.
“Soy muy afortunado de estar haciendo lo que amo. Empecé a una edad muy joven y tuve la oportunidad de aprender de personas extraordinarias, como Roland Hemond, quien fue mi mentor, y Bill Veeck. También tuve la oportunidad de estar cerca de personas como Tony La Russa y Jim Leyland cuando era muy joven”, recordó.
Su filosofía, explicó, se resume en una palabra: personas.
“Cuando puedes dedicarte a lo que te apasiona, eres muy afortunado. Y creo que también descubres que la verdadera clave del éxito consiste en rodearte de buenas personas en todos los aspectos”, señaló.
Y después aparece el elemento que ningún ejecutivo puede sustituir.
“Lo más importante es tener muchos buenos jugadores en tu equipo. Esa es la clave”, afirmó.
No existe una carta mágica para construir un equipo
Dombrowski también fue cuestionado sobre esa capacidad que durante décadas ha demostrado para identificar las piezas necesarias y elevar a una organización al siguiente nivel.
La respuesta fue mucho más terrenal de lo que podría imaginarse.
“No hay una carta mágica”, dejó entrever el veterano ejecutivo al explicar que detrás de cada movimiento existe un proceso de evaluación, análisis y trabajo colectivo.
“Hay que tener buenos buscadores de talento contigo. Hay que contar con buenas personas en la oficina principal que hagan recomendaciones y tienes que ser capaz de manejar tu presupuesto de la mejor manera posible”, explicó.
A eso agregó la relación con los propietarios y la necesidad de evaluar constantemente lo que sucede dentro y fuera de la organización.
“Simplemente tienes que asegurarte de que estás planificando correctamente, evaluando correctamente y observando lo que está sucediendo. Y nuevamente, muchas buenas personas son las que hacen la diferencia”, manifestó.
Esa filosofía ha sido particularmente importante en Filadelfia, donde el ejecutivo ha ayudado a construir una estructura alrededor de un núcleo de jugadores establecidos y jóvenes que comienzan a abrirse camino hacia las Grandes Ligas.
El cambio que modificó el rumbo
La temporada no comenzó de la manera esperada para los Filis.
La organización tuvo que tomar decisiones importantes durante el camino y, en un momento determinado, Dombrowski tuvo que intervenir para cambiar la dirección del club.
La conversación llevó directamente al cambio de dirigente y a la llegada de Don Mattingly.
“Fue una decisión muy difícil con Rob Thomson, porque hizo un buen trabajo con nosotros durante años y es una buena persona”, explicó Dombrowski.
Sin embargo, entendió que había llegado el momento de modificar el rumbo.
“Se presentó una situación en la que, a veces, simplemente necesitas hacer un cambio y tener una voz diferente en el camerino por distintas razones”, añadió.
La circunstancia favoreció a Filadelfia porque Mattingly ya formaba parte del cuerpo técnico.
“Tuvimos la fortuna de que Don ya estaba en nuestro cuerpo técnico en ese momento, con su experiencia y conocimiento, y pudimos traerlo para que asumiera esa responsabilidad”, explicó.
La presencia de Mattingly ha significado, según Dombrowski, una ayuda importante para que el conjunto alcance una mayor consistencia.
“Él nos ha ayudado a llegar al siguiente nivel y a jugar de una manera mucho más consistente”, afirmó.
Pero inmediatamente compartió el crédito.
“Tenemos una oportunidad de ganar, pero hay que reconocer el trabajo de Don y, por supuesto, también el de los jugadores. Don realmente ha hecho un gran trabajo para nosotros.”
El desafío de volver a conquistar octubre
Dombrowski conoce perfectamente el camino hacia la Serie Mundial. Lo ha recorrido con diferentes organizaciones y sabe que tener talento no garantiza automáticamente el éxito en la postemporada.
Los Filis ya demostraron en 2022 que pueden llegar hasta el escenario más importante.
Aquella temporada, después de comenzar con dificultades, Filadelfia reaccionó y terminó clasificándose para la postemporada, poniendo fin a una sequía de 11 años sin participar en octubre.
El equipo avanzó hasta la Serie Mundial frente a los Astros de Houston.
Ahora la pregunta es qué necesita el conjunto para volver a dar ese paso.
“Hemos tenido buenos equipos durante bastante tiempo. Hemos ganado algunas divisiones, pero desafortunadamente, en ocasiones, no nos ha ido realmente bien en la postemporada”, reconoció.
Dombrowski considera que el talento está presente.
“Muchas veces tenemos el talento para competir contra cualquiera, de manera realista. Lo que tenemos que hacer es colocarnos en una posición en la que juguemos bien en el momento adecuado”, explicó.
Y enumeró algunas de las fortalezas que considera fundamentales.
“Tenemos muy buenos abridores, tenemos un cerrador que es tan bueno como cualquiera en el béisbol y contamos con muchos buenos jugadores de posición.”
Sin embargo, identificó un aspecto que ha representado un desafío.
“En ocasiones, anotar carreras ha sido un problema para nosotros, particularmente en la postemporada.”
La solución, desde su perspectiva, no necesariamente está en una transformación radical, sino en encontrar el momento adecuado para que el conjunto funcione como unidad.
“Hay que esperar que el equipo se caliente en el momento adecuado, que los muchachos estén bateando bien y que hagamos las pequeñas cosas correctamente para poder conseguir esas victorias”, manifestó.
Una estructura pensada para permanecer
Uno de los aspectos más importantes de la conversación fue la visión de Dombrowski para el futuro.
El ejecutivo no habló únicamente de ganar ahora. Su mirada está puesta también en la posibilidad de mantener a Filadelfia como un equipo competitivo durante varios años.
“Creo que tenemos una muy buena oportunidad de tener un buen equipo durante años, y ese es realmente nuestro objetivo”, afirmó.
La razón principal está en la estabilidad que existe en el cuerpo de lanzadores.
“Comenzamos con nuestro cuerpo de abridores, y nuestro cuerpo de abridores es realmente bueno. Todos regresan para nosotros el próximo año y la mayoría de ellos también estarán aquí durante varios años”, explicó.
Para un ejecutivo con la experiencia de Dombrowski, esa continuidad representa una base importante.
“Eso nos coloca en una situación bastante estable”, señaló.
Pero la organización tampoco quiere depender exclusivamente de sus veteranos.
Dombrowski destacó el talento joven que viene avanzando por las Ligas Menores y mencionó específicamente a Justin Crawford, Andrew Painter y Alex McFarlane.
“Tenemos jugadores jóvenes que vienen avanzando por las Ligas Menores”, dijo.
La combinación entre esos prospectos y el núcleo establecido constituye una de las principales bases del proyecto de Filadelfia.
Harper, Schwarber y Turner todavía tienen mucho que aportar
En Filadelfia existe además un núcleo ofensivo que ha definido la identidad del equipo durante los últimos años.
Bryce Harper, Kyle Schwarber y Trea Turner continúan siendo piezas centrales de la estructura de los Filis.
Dombrowski rechazó la idea de que la experiencia de esos jugadores signifique que estén llegando al final de su producción.
“Schwarber, Harper y Turner, aunque ya están en una etapa más avanzada de sus carreras, no están acabados de ninguna manera. Ni siquiera están cerca del final”, afirmó.
“Creo que continuarán produciendo para nosotros”, añadió.
Para Dombrowski, el futuro de Filadelfia no depende de escoger entre juventud o experiencia. La fórmula pasa por combinar ambas.
Una rotación estable, jugadores veteranos todavía productivos y prospectos que vienen desarrollándose representan los pilares sobre los cuales la organización pretende sostener su competitividad.
Sobre el futuro del béisbol: “Espero que se llegue a un acuerdo”
La conversación también llegó a uno de los temas que genera atención alrededor de las Grandes Ligas: las negociaciones entre propietarios y jugadores y la posibilidad de que puedan producirse dificultades laborales en el futuro.
Dombrowski fue cuidadoso al referirse al asunto y dejó claro que no participa directamente en esas conversaciones.
“Realmente no lo sé. Eso está fuera de mi área. Yo no formo parte de esas conversaciones en absoluto”, respondió.
Explicó que, desde su posición, la información que recibe es esencialmente la que también está disponible públicamente.
“Todos queremos tener la esperanza de que se llegue a un acuerdo y podamos continuar jugando el béisbol sin ningún tipo de interrupción”, manifestó.
El “Octubre Rojo” que Filadelfia quiere volver a vivir
Para Dombrowski, el vínculo entre los Filis y sus fanáticos constituye otro de los elementos importantes cuando llega octubre.
Filadelfia es reconocida por la intensidad de su público y por el ambiente que se vive en el estadio durante la postemporada.
“Nuestro apoyo es fantástico. Cuando llegas a Filadelfia y entras a nuestro estadio, sabes que aquello vibra”, expresó.
El ejecutivo quiere volver a experimentar esa atmósfera.
“Estamos deseando volver a tener un ‘Octubre Rojo’ en Filadelfia.”
Y cuando se le recordó que no son muchos los equipos que desean visitar Filadelfia durante esa época del año, Dombrowski coincidió.
“Sin ninguna duda. Es una de esas ventajas de jugar en casa que no muchas personas tienen.”
Su mensaje final volvió a girar alrededor de los aficionados.
“Estamos muy agradecidos con nuestros fanáticos. Ese estadio vibra cuando estás allí. Esperemos que podamos aprovechar esa ventaja y estar nuevamente allí en octubre.”
Dombrowski cerró la conversación con una frase que resume perfectamente lo que busca cualquier ejecutivo de una organización de Grandes Ligas: volver al escenario donde se decide todo.
“Eso suena muy bien. Lo espero con mucho gusto. Gracias por tenerme.”
A sus espaldas lleva décadas de experiencia, campeonatos, reconstrucciones y equipos que llegaron hasta el último escenario de la temporada.
Ahora, desde Filadelfia, Dombrowski apuesta por una fórmula que conoce bien: talento, profundidad, continuidad, buenos jugadores y un grupo de trabajo capaz de sostener el proyecto.
Su mensaje es claro: los Filis quieren seguir compitiendo, no solamente ahora, sino durante varios años. Con una rotación estable, un núcleo veterano que todavía tiene producción por delante y jóvenes talentos que avanzan por las Ligas Menores, Filadelfia busca mantener encendida la ilusión de regresar nuevamente al gran escenario del béisbol.








