Neftalí Medina (ENVIADO ESPECIAL)
MINUTE MAID PARK, HOUSTON, TEXAS.- No hay duda que la cosecha de talento internacional en el pitcheo de los Astros fue determinante para que se llevaran la corona de Serie Mundial.
Los dominicanos Framber Valdez, Cristian Javier, Héctor Neris, el venezolano Luis García, y el mexicano José Urquidy, además de las adquisiciones en años recientes de los quisqueyanos Rafael Montero y Héctor Neris.
Pero, el último nombre a seguir es el de Bryan Abreu. El derecho dominicano fue una de las estrellas más brillantes del bullpen de Houston este año, convirtiéndose en uno de los lanzadores de mayor confianza del manager Dusty Baker.
Tras lograr efectividad de 1.94 y un una espectacular EFE+ de 200 en 55 presentaciones de la campaña regular—además de 13.1 ponches por cada 9.0 entradas—el oriundo de Santo Domingo no permitió carrera alguna en más de 10 innings en la postemporada, concediendo cinco hits y ponchando a 20 bateadores.
“Somos un equipo que nunca nos dimos por vencidos”, dijo Bryan Abreu, consultado mientras celebraba en el terreno de juego el triunfo de la Serie Mundial.
Indicó que este es un momento inolvidable y que se mantuvieron positivos.
Los Astros de Houston garanron la Serie Mundial el sábado por la noche, tras vencer a los Filis de Filadelfia 4-1 en el Juego 6, celebrado aquí en Houston.
Framber Valdez, brilló desde el montículo, capturando su segunda victoria de la siete.
El cubano Yordan Alvarez sonó el batazo ganador, con enorme cuadrangular de más de 450 pies, para poner el marcador 4-1.








